Capitulo 64

20.6K 986 238
                                        

Camila.

-No... no pares amor...- murmuro media dormida sintiendo su lengua en mi cara, se sentía tan bien despertar de esta manera, amaba sentirla. -Me encantas cuando me despiertas de esta manera.- digo con una sonrisa, pero me di cuenta que la lengua era más chica y que mi novia reía a carcajadas.

Estire mi mano sonriendo algo peludo, ¡¿Que pasó con Lauren?! ¿Ahora es un lobo? ¿A que fic nos transportamos? Me preguntaba, hasta que abrí mis ojos viendo una bola peluda blanca delante mis ojos con la lengua afuera y alegre de verme mientras que Lauren reía al ver mi rostro. ¡Me había engañado! ¡Yo toda caliente pensando que era ella y resultó ser un perro! Un perro peludo y hermoso que daba suma ternura, lo amé al instante pero estaba molesta con Lauren por haberme engañado de esta manera. Era como si se burlara de mi calentura, todo es su culpa por ser tan sexy, la odiaba absolutamente pero la amaba, más si me miraba con esos ojos que tenía esmeraldas haciéndome débil ante ella... ¡Ugh! ¿Como me enamoré de ella? No fue difícil la verdad, caí rendida en el momento que nos acostamos en el caribe, era tan hermosa y bella que era imposible no hacerlo.

-¡Sorpresa!.- grito con una sonrisa gigante. -¿Te gusta?.- dice como una niña pequeña. -Es un Bichon Frise que buscaba hogar, y yo lo adopté porque necesita un hogar.- dice asintiendo su carita tan tierna, ¿Como enojarse con ella?.

-Es hermoso.- le confieso. -Hola bola peluda.- saludó y el perro dio unos saltos ladrando para echarse sobre mi cuerpo.

-Te ama.- asegura con una sonrisa. -¿Podemos quedárnoslo?.- pregunta como un bebé.

¡Para de hacer esas cosas que me dan ganas de abrirme de piernas y que me hagas cien hijos!. Exclamé mentalmente pero no se lo dije, porque Lauren era capaz de intentar hacerme cien hijos sin parar, aunque el proceso era exquisito, criar cien hijos sería de locas, ¡Me dejarían sin pechos y eso que ya tengo pocos! No, no era una buena en lo absoluto, además ahora si debía centrarme en mi carrera porque la dejé tanto tiempo de lado que sabía que mis fans me necesitaban, tomarme dos meses de descanso fue demasiado tiempo, aunque lo disfruté demasiado con Lauren a mi lado, sin separarnos y haciendo cosas que sólo una pareja enamorada puede hacer, habíamos tenido los mejores tiempo juntas y ya con la decisión de casarnos firmemente. No quería estar alejada de ella, no quería saber que sólo era mi novia, quería todo con Lauren y el matrimonio sólo era el comienzo de ese todo, anhelaba una familia, hijos, vivir juntas en una casa gigante y amarnos por el resto de nuestras vidas, ella era todo lo que necesitaba para estar bien, para ser feliz.

-Podemos quedárnoslo.- le digo y ella alzo los brazos más que triunfante.

-Te amo.- me beso suavemente para estirarse a mi lado vestida.

-¿Por que te fuiste?.- pregunta confundida.

-Porque Karlitos necesitaba una familia.- ¿Quien mierda es Karlitos? ¿Tenía pene? Me pregunte mentalmente. -Le puse así a bola peluda.- declara y yo rodé mis ojos.

-No se llamará a sí, se llamará Gato.- aseguró y ella me miro confundida.

-Pero si es un perro.- protesta, y yo me encogí de hombros.

-Hay que crearle problemas de identidad.- Lauren negó de inmediato.

-¡Se llamará Karlitos!.- protesta segura.

-Es un nombre horrible, no quiero.- la miro mal.

-Yo si quiero.- protesta.

-Es mi hijo también y no estoy de acuerdo que se llame Karlitos.- insisto.

-Karchelle.- propone segura.

-¿Que es eso?.- pregunto confundida.

-La mezcla entre Karla y Michelle.- dice obvia, que nombre tan tonto.

Amor en Latino, Camren.Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora