Capitulo 85

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Omnisciente.

-No me gusta ella Lauren.- le dice Camila tomando asiento en el lujoso asiento de su esposa detrás del escritorio. -Sigo pensando que es una arribista de mierda que solo quiere sacar provecho.- le comenta.

-Si, pero su bebé no tiene la culpa de los errores de su madre.- le comenta Lauren prendiendo el IMac no sin antes besar cortamente los labios de su esposa que seguía sentada en la silla más cómoda del mundo. -Puedo hacer que modele en Nueva York o en Inglaterra, Bien lejos de nosotras y a la vez ayudarle a obtener dinero con su hija, es una buena modelo en cuanto a lo profesional hablamos mi amor.- le dice suavemente.

-Me da rabia, es eso porque ella fue la que generó tantas inseguridades en ti, ella fue la que te sacó de tu privacidad, ella es la que hablo mierda de ti y tu familia, no merece nada tuyo.- le dice segura la morena. -Y también entiendo que su hija no tenga la culpa, pero no confío en ella en lo absoluto, no quiero que tampoco vuelva a acercarse a ti porque está desesperada.- Le dice frustrada, Lauren asintió. -No quiero perderte y no es que sean celos obsesivos, pero entiende que ella es una cobra que siempre va a querer estar en lo más alto y ya probó la vida contigo, del lujo y del dinero, ¿Quien me asegura a mi que no quiera lo mismo ahora?.- cuestiona. -¿Crees que alguien como ella va a respetar eso?.- Lauren soltó un suspiro.

-Ella puede querer muchas cosas, pero lo que yo quiero es a ti y Megan jamás sería capaz de separarnos. Quizás intente coquetearme pero no soy tonta, esto no un fic donde las personas son obsesivas y buscan todas las maneras posibles para separarnos, ella nunca me derogaría para llevarme a la cama por ejemplo... a lo que voy es que si yo pongo un límite ella no lo va a pasar y entiende que jamás le daría atención a alguien que tanto daño me hizo.- le asegura.

-Aun así...- la mira a los ojos. -Me cae muy mal, pero tienes razón la niña no tiene la culpa. - declara.

-La mandaré lejos de nosotras amor, además te amo a ti nomas.- le asegura tomando su mano entre las suyas. -Pero mi esencia como persona no me puede permitir no ayudarla... sabes como soy más si hay un bebé en medio de todo esto.- le comenta.

-Bien, pero lejos, no la quiero más de un mil kilómetros cerca.- advierte y Lauren río besándola cortamente.

-Te vez caliente sentada en esa silla.- le asegura.

-Yo me veo caliente en todas las formas posible.- le dice con una sonrisa.

-Sientate en mis piernas para poder mirar algo.- le pide y Camila asintió.

Lauren se sentó en la silla con su esposa sobre ella mirando algunas cosas de la compañía con Camila en sus brazos. Hasta que sintió los besos de su esposa en su cuello mientras una de sus manos le abrían el pantalón bajándole el bóxer para comenzar a deslizarla de arriba para abajo sobre su miembro escuchando su risa traviesa, estaba sentada como bebé por ende podía mirarla perfectamente gozando de lo que le hacía. Su pene estaba más que feliz ante las caricias, se movía lento, suave, jugando con él como si fuera de ella literalmente. Lo miraba con una sonrisa y se sentía normal escuchando a veces los gemidos de Lauren que se escapaban de su boca sin dejar de trabajar, tenía que hacerlo de todas manera a pesar de que no quería.

Camila aumentó el ritmo saliendo sobre ella para arrodillarse delante de su cuerpo metiendo el miembro de su esposa a su boca. Lauren intentaba concentrarse pero era tan difícil si sentía la lengua de Camila recorrerla, o mejor dicho como la chupaba luchando para darle aún más placer, hasta que no pudo más, no pudo seguir mirando el computador no cuando su miembro le exigía más que el trabajo, no cuando Camila estaba arrodillada con ella y no cuando hacer el amor con su esposa era más importante que todo lo demás. La necesitaba y quería estar dentro de ella hasta venirse tantas veces que todos en el edificio escucharan lo que ella con Camila estaban haciendo, que supieran que tenía dueña y la amaba, que era la Mujer mas sexy de todas y quería hacerla suya hasta el último día de su vida, la quería sentir. Pero más quería que Camila la sintiera.

Amor en Latino, Camren.Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora