El pueblo

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Tahomaru conocía bien su pueblo, solía visitarlo seguido por lo que significaba para el saber de todo lo que aquejara a los aldeanos con la única intención de ayudarlos o mejorar la calidad de sus vidas. Sin embargo, incluso siendo un lugar como ese no dejó de sorprenderse ante lo mucho que cambiaba por las noches, apenas lo visitó a esas horas un par de veces siendo diferente recorrer el lugar en compañía de Hyakkimaru quien con suma curiosidad se acercaba a todo, olfateándolo o uniendo la cabeza contra las puertas de ciertos establecimientos.

-Mi hermano esta emocionado-Dororo lo apartaba antes de que continuara esas poco usuales acciones.

-¿Visitaron nuestro pueblo antes?-preguntó Tahomaru.

-No, solo íbamos de paso...-

-Es una buena oportunidad para conocer tanto como sea posible-

-Manju...-

Hyakkimaru tomó una artesanía de contextura suave de una forma muy similar a ese dulce palpándola ante la mirada de desconcierto del dueño de la tienda. Tahomaru sonrió apartándolo de ese lugar no sin pagar la cantidad en monedas por las cuales fue valorada la artesanía,

-Comamos un poco-dijo Tahomaru-Manju-

-Vi un puesto cerca-dijo Dororo.

-Vamos...-repuso Tahomaru

Su nerviosismo iba desvaneciéndose, pero no porque realmente dejara de sentirse de esa forma cerca de Hyakkimaru sino que iba siendo remplazado por una sensación muy reconfortante y arraiga que consistía en una tranquilidad donde ahora todo parecía adquirir un sentido.

-Tahomaru...-

Hyakkimaru de vez en cuando repetía su nombre en voz baja, a veces acercándose, pero la mayor parte del tiempo solo aguardaba que lo guiara entre los puestos de comida o venta, colocados para quienes eran viajeros solo de paso o residentes de la prospera tierra invitando a los curiosos a estar tan cerca como fuera posible.

-Si...en Banmon suele pasar...-

-Puede que por eso no haya llovido tan seguido-

-¿No suele llover aquí?-preguntó Dororo.

-No con tanta frecuencia como antes-contestó Tahomaru.

Las tierras de Daigo eran conocidas incluso entre sus enemigos como un lugar prospero donde las lluvias para las cosechas abundantes, igual forma que las buenas noticias abundaban sin tener problema alguno con reinos vecinos. Ahora casi parecía una cruel ironía preocuparse por las lluvias y estar negociando para evitar una posible guerra la cual estaba lejos de detenerse pese a los intentos de su señor.

-Las lluvias serán muchas, como antes-dijo Dororo al verlo desanimado-suelen dejar de llover tanto por el cambio de clima pero será pronto como antes-no tenía idea de que lo dicho era cierto solo quería animarlo un poco.

-Es cierto-Tahomaru se percató de ello recuperando la sonrisa.

Los hombres que hablaban comenzaron a alejarse hacia sus hogares continuando su plática sin ya escucharse sus palabras.

-Dijeron algo sobre un lugar...-

-Banmon-dijo Tahomaru.

-¿Algún sitio del pueblo?-

-Un punto que divide las tierras de nuestro señor Daigo con dominios que no son nuestros aliados, es un sitio que ni siquiera deberían considerar en visitar-dijo Tsuki al notar el interés de Dororo por el lugar-la guerra es peligrosa especialmente cerca de lugares como ese suele sentirse con mayor fuerza-

DestinoWhere stories live. Discover now