III

71.7K 4.9K 305
                                        

James:

En cuanto llegamos a casa, mi fastidiosa hermana se pone a preguntarme sobre mi tortuosa vida sin mi Luna, digamos que las cosas no fueron bien y terminé dejándola sin mucho tacto en el comedor con su beshert hesed.

Subo a mi alcoba en donde observo que Melan por fin ha cerrado los cortineros.

(Anda, déjame salir, sé que ese aroma pertenece a nuestra beshert hesed, ya no puedo más aquí dentro.)

Corto el vínculo en seguida, pero siento como Jack no deja de dar vueltas, gruñe desesperado, buscando salir.

Mi poca paciencia se agota y termino rompiendo todo a mi paso.

—¡QUE NO ERA NUESTRA BESHERT HESED, NOSOTROS NO TENEMOS BESHERT HESED!

Rujo tan fuerte que en seguida los criados y mi hermana se galopan en mi habitación para verificar que sigo bien, ciego de ira, no puedo reprimir el impulso de asesinar a alguien. Dejo salir a Jack quién a empujones se abre paso entre los curiosos y sale echo furia a las profundidades del bosque.

En cuanto llego a la cima de la colina, le aúllo desesperado a la Luna.

¿Por qué mi diosa? .... ¿Por qué no me bendices con la dicha de tener a mi Luna?

Las mujeres de la manada no pueden dar a luz, o se vuelven infértiles, están tristes todo el tiempo, hasta tuve que enviar a mi hermana lejos para que la tristeza no la matara, no tienen a su Luna. Mi manada no tiene amor.

Cansado de seguir está locura, decido abandonar la idea de encontrar a mi beshert hesed, convencido de que la diosa Luna hace esto para castigarme por todo el mal que he causado en el pasado, decido ir en busca de un alfa al que pueda encomendarle la manada, ya que yo no puedo protegerlos por completo. 

E.

El llamado a la Luna #3Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora