I

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James:

El brillo del sol me pega en la cara, suelto un gruñido.

—¡Melan! —grito a la sirvienta, mi voz resuena por toda la mansión hasta que la veo entrar tímidamente.

—Ordene, alfa —ella habla con la voz temblando.

La miro irritado para después seguir gritándole.

—Si se te vuelve a olvidar cerrar las cortinas de mi habitación, pasarás una temporada en el calabozo, ¡ESTÚPIDA INCOMPETENTE, SAL DE MI VISTA!

Ella se dirige de inmediato a la cocina, junto a los demás sirvientes, otro tortuoso día sin haber encontrado a mi beshert hesed, esto debe ser un castigo de la diosa Luna, me llevo las manos a la cara tratando de contener mi ira, no veo el momento de tener a mi beshert conmigo, entre mis brazos.

Salgo de la cama aún molesto, me meto en la ducha esperando relajarme.

Al bajar, ahí están los sirvientes que ayudan en esta mansión, temblando de miedo todos, suelto un leve gruñido y me coloco a la cabecera de la mesa.

Javier se acerca con un guisado extraño, olfateo más, no puede ser... Ni siquiera permito que deje esa basura en la mesa, es un guisado de brócoli con mayonesa y limón. Le estampo la charola en la cara mientras me levanto enfurecido.

—¡SON TODOS UNOS INUTILES! ¡FUERA DE MI VISTA TODOS! ¡LARGO!

Los sirvientes corren asustados, Javier se queda en el suelo a levantar el desastre, y yo salgo de la mansión, tomo mi automóvil y me dirijo al aeropuerto, mi hermana Emma estará esperándome ahí, acaba de llegar de las playas de México en dónde por accidente o coincidencia encontró a su beshert hesed, Elías, el alfa de la manada Zdaná Cehualli, y se quedarán un par de meses antes de que él se la lleve a su manada.

(James... Estoy cansado, ésta tarde hay que salir a cazar, ya no aguanto estar encerrado más tiempo.)

Habla mi lobo: Jack.

[Pero si te deje salir ayer.]

(Lo sé, pero quiero probar suerte, a ver si yo logro localizar a nuestra beshert hesed.)

Corto el vínculo.

Puede tener razón y ser más suertudo que yo. Aunque realmente no creo encontrarla nunca, estoy convencido de que la diosa Luna no envió un alma gemela para mí.

Llego al aeropuerto, y en el instante en el que bajo me golpea un aroma exquisito: Chocolate.

(¡Beshert hesed! ¡Búscala!) 

Jack comienza a ronronear, olfateo más ya que el aroma es débil y llego a la conclusión de que ya no está aquí. Siento un vacío en el corazón.

De pronto una voz chillona que reconozco muy bien me saca de mis pensamientos:

—¡James! —grita mi hermana al tiempo que se acerca a mí.

Me da un fuerte abrazo, y me presenta a Elías. Ellos y yo vamos de regreso a la mansión...

Durante el trayecto dejo que mi hermana hable, no creo que ese olor pertenezca a mi beshert hesed.

[Debiste confundirte Jack.]

(Que no, te digo que ese aroma es de nuestra beshert hesed.)

Corto el vínculo, no quiero hacerme ilusiones en vano.

E.

(La representación mental del diálogo de un lobo a un humano se ve así.)

[La representación mental del diálogo de un humano hacia un lobo se ve así.]

La palabra "beshert באַשערט" proviene del yiddish y tiene raíces en el alemán "beschert", que significa "destino" o "predestinado", pronunciado bah-SHERT.

El significado de la palabra hebrea "Hesed חֶסֶד" es un poco más diverso y confuso, pero en base a una investigación se puede definir como: Un tipo de amor leal. A la vez, se caracteriza por una gran ternura y consideración hacia los demás. El teólogo John Oswalt describió hesed como «...una bondad y generosidad completamente inmerecidas». 

El llamado a la Luna #3Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora