Roo Lancaster:
Esto no puede ser, no puede, no, no, no.
La diosa les ha otorgado su bendición.
Debería retirarme, pero no lo deseo.
La única forma de morir dignamente es peleando por tu beshert hesed, y eso es justo lo que hago, peleo por tener a Sofía de regreso conmigo.
Los ataques de James se vuelven más potentes haciéndome mayor daño.
Bueno, al menos moriré rápidamente.
(Muy cerca.)
Escucho la voz de Bastián, me desconcierta oírlo después de tantos años, pero me alegra que él también este de acuerdo en que nuestra hora ya casi ha llegado.
La nieve cae de forma suave, se aproxima una tormenta.
Recuerdo mi tiempo como líder de Blue Moon.
Solo quería una compañera... Nunca pedí otra cosa.
Y la Luna se negó a darme a mi alma gemela, aún se niega a dejarme estar junto a ella.
Melan:
Una sensación extraña me recorre el pecho, Dimitri está cerca, lo siento.
No puedo distraerme ahora, estamos ganando la batalla, estamos con mucha ventaja, no puedo desperdiciar este momento.
Sin embargo, algo capta mi atención, a pesar de que la nieve cae y cae, una figura fantasmal se abre paso entre la pelea, el lobo que me tenía acorralada se ha ido.
Esa figura es la loba de mi madre, no lo pienso dos veces y corro hacia ella.
Cuando estoy lo suficientemente cerca, regreso a mi forma humana y la abrazo.
Puedo sentirla abrazándome de regreso.
Lloro sin poder contenerme, mi madre me está abrazando después de tanto tiempo, la última vez que recibí su calor yo era una niña...
¿Cuántas veces lloré por un abrazo de mi madre? ¿Cuántas veces le rogué a la diosa Luna para que me permitiera verla, aunque fuera en mis sueños? ¿Cuántas veces anhelé hablar con ella un momento? Tener su consuelo, escuchar su voz... Incluso sus regaños.
—Mi pequeña.
Un río de lágrimas salen de mis ojos sin control.
—Sabes la verdad ahora Melan, James no fue el culpable. Pero ahora tienes que buscar a tu hermana.
Me quedo estupefacta, nunca me dijeron que tenía una hermana.
—Cuida de ella Melan, cuídala por mí.
La figura de mi madre va desvaneciéndose en la nieve, intento perseguirla.
Más allá del blanco que alcanzo a ver, cada vez más borroso... Regresa a ser nada.
Me detengo por completo, el fantasma de mi madre se ha ido, pero me ha guiado por un sendero que conozco, estoy en el lago de la diosa Luna.
De pronto unos gruñidos me alertan, frente a mí está mi hermano peleando contra un vampiro.
El vampiro le clava una daga de plata en el costado una y otra vez antes de que yo pueda transformarme en loba, llegar y arrancarle la cabeza.
Veo el cuerpo del vampiro caer lentamente mientras relaciono esto.
Mi madre me ha guiado hasta mi hermano para... ¿Que yo lo salvara?
Volteo a ver a Iván quién está hiperventilando en el suelo en su forma humana.
Me transformo en mi forma humana rápidamente y voy hacia él, veo sus heridas, son graves, demasiado, al menos cinco puñaladas en el costado y por la tinta púrpura que se extiende de ellas, sé que es plata envenenada.
No sobrevivirá.
Nadie sobrevive a la plata envenenada.
—Mi... Mi flor de loto —habla entre toses llenas de sangre.
—Aquí estoy —le digo poniéndolo en mi regazo.
Intento ser fuerte, pero no me está saliendo muy bien.
—El lago... —Iván habla muy entrecortado, intenta ver el sitio—. Quería... Quería traerte una lunalia... —se queda sin aliento e inspira fuerte—. Tu anillo de compromiso... No me di cuenta de que me perseguían —su voz sale temblorosa por el dolor que está sintiendo.
Arrullo a Iván para que sepa que está bien, que no tiene que hablar más.
—El lago... Nunca lo he visto —habla intentando mirarlo nuevamente.
Sé lo que intenta decirme así que cargo con él, no queda tan lejos, ambos nos zambullimos en el agua tibia, su cuerpo flota mientras lo sostengo con fuerza a mí para que no se resbale.
Por alguna razón, el lago de la diosa nunca se congela y siempre contiene una agua tibia o caliente.
—Tengo miedo... —confiesa Iván mientras se sostiene con temor las heridas que dejaron las puñaladas.
—Mira... —le digo en un intento de desviar su atención de su inminente muerte—. He atrapado una lunalia —se la muestro, está brillando, todas las lunalias brillan de manera hermosa—. No te concentres en nada más, solo mira que hermosa, y está brillando muchísimo —me muerdo el labio tan fuerte que sangro, no puedo llorar si el que se muere es él.
Iván me hace caso y la observa, el agua se pone más cálida, la luz de la luna comienza a iluminar el lago.
—Mira que hermosa —. Iván sigue concentrado en la piedra —te quiero mucho, hermano—. Por fin rompo en llanto al decirle eso.
—Mi flor de loto —su mano tibia y húmeda me acaricia la empapada mejilla dejándome un poco de su sangre—. Gracias... —suspira con calma.
Es todo lo que dice antes de que el brillo de la luna se lleve el brillo de sus ojos esmeralda.
Sofía:
Camino con René por un atajo que ella me indica, voy dando tras pies pues, a pesar de que ha perdido algunos kilos, sigue pesándome.
Caminamos a la ciudadela, en dónde está el refugio más cercano, pero al llegar vemos la masacre que se está llevando a cabo.
Camino con René intentando pasar por desapercibidas.
A la distancia diviso a James peleando contra otro lobo, ambos se ven agotados y heridos.
De pronto el otro lobo voltea su mirada a mi dirección, casi puedo jurar que sus pupilas se dilatan.
—Lancaster... —dice René sin aliento en ella.
Lancaster viene a toda prisa con James detrás de él.
A escasos metros se transforma en su forma humana, su piel cubierta por heridas y rasguños no le impiden gritar lo que tanto se ha guardado en el pecho.
—¡MÍA! —sale una voz más antigua que él mismo.
Por fin, hombre y bestia han reclamado a su compañera.
E.
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El llamado a la Luna #3
ParanormalSi te gusta soñar, pasa y entra... James Moon, un hombre lobo despiadado y altamente cruel, alfa de la manada Bloody Moon, una de las más fuertes y temidas, ha perdido la esperanza de encontrar a su beshert hesed después de buscarla por ciento cuar...
