XVI

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James:

No pude no dejar de pensar en Sofía mientras viajo en el jet privado, la cita de la reunión es en Brasil, donde la alfa de la manada Sunny Moon (no miento, así se llama su manada) es la anfitriona.

Todos estarán con sus Lunas y yo iré solo, a pesar de ya tener a mi beshert hesed conmigo.

Sé que debo comentarle a Sofía sobre mi naturaleza, y estoy planeando algo para poder revelarle la verdad.

Varias escalas y horas después, llegamos al aeropuerto en donde ya está un auto privado esperándome para llevarme a la mansión de la manada.

En cuanto llegamos, Stephanie la alfa, me recibe gustosa.

—¡Que placer James! Por la diosa, luces mejor que antes.

—Gracias Stephanie, tú también estás hermosa.

—Vamos, la reunión ya casi empieza.

Stephanie fue una gran amiga de mi familia, ella y su manada tienen una sangre extremamente pura entre los lycans, es por eso por lo que tratamos las reuniones del Consejo mundial de lycans aquí.

La reunión pasa sin problemas diciendo los por menores de todas las fechorías que Lancaster estuvo haciendo últimamente, el alfa de la manada Green Moon no se ha presentado ya que Roo asesinó a su Luna hace algunos días.

A Marisa... Una fuerte guerrera a pesar de que era omega, una de mis mejores amigas de la infancia también.

Cuando me enteré... Ni siquiera pude pensar en el dolor que su beshert hesed debe sentir, si para mí la noticia fue terriblemente dolorosa, no quiero imaginar lo que fue para él.

Acordamos seguirle la pista, y en caso de que alguno tuviera la oportunidad, matarlo de una buena vez, ha habido muchas bajas desde que Lancaster se obsesionó por destruirnos, más bajas que cuando luchábamos contra la estirpe de los vampiros.

Después de la reunión, hay una pequeña recepción en dónde todos están entre sí discutiendo temas de manadas y tratados, sin embargo, quiero deshacerme de las formalidades y me despido en dirección a mi hotel.

En cuanto entro a la habitación me invade un aroma horrible y muy bien conocido.

—Hola, James.

Ella se encuentra sobre mi cama, semi desnuda y con un plátano jugueteando entre sus labios. Su olor a excitación comienza a llenar por completo la habitación.

Creí que ya no tendría que lidiar con ella nunca más, creí que estaba resignada y exiliada, incluso por debajo de todo ese perfume y de más olores horribles se percibe el tenue pero firme aroma de su estatus de rogue.

—Rachel —le gruño. 

E.

El llamado a la Luna #3Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora