Sofía:
Despierto cómodamente en el pecho de James, oliendo su delicioso aroma a chocolate caliente.
Levanto un poco mi cabeza, ahí está mi hombre aún dormido. Tan solo de recordar todo lo que hicimos a noche me hace sonrojarme.
Me levanto cuidadosamente y me dirijo al baño, hago mis necesidades y reviso mi cuello ya que me arde un poco.
J.M.
Se ven esas iniciales tatuadas en cursiva con color azul, sus colmillos, como fieles guardianes, a cada lado de su marca.
—Preciosa —habla James con un tono ronco en la voz mirando su obra maestra que adorna mi piel.
Con sus dedos desliza más mi pijama cuidadosamente para ver mejor mi marca con sus iniciales.
Mi cuerpo responde a él haciéndome soltar un leve gemido.
—Ahora tienes mi olor, todos sabrán que eres mía.
Me volteó y beso sus labios ferozmente, James me levanta por la cintura y yo enredo mis piernas en la suya.
—Sofía Walker, ahora eres mi Luna, pero falta presentarte ante la manada, no vas a poder escapar nunca una vez que eso pase.
—Está bien por mí, James Moon.
—Existe una marca que puedes hacer en mi piel... Con un cuchillo de plata y...
Antes de que él pueda seguir hablando, le cierro la boca a besos, mi marca no me ha dolido en absoluto... Pero si yo le hago algo como eso a James con plata seguramente sufrirá demasiado.
No quiero verlo sufrir.
Nuestros besos se vuelven más necesitados, James me conduce a la regadera mientras que el agua caliente hace que mi pijama se pegue a mi cuerpo.
James gruñe como respuesta.
—¿Lista para la segunda ronda?
No puedo evitar soltar una sonrisa.
—Siempre —contesto en su oído.
René:
—¿Ya está todo listo? —pregunto a Gabriel que empaca las últimas cosas, hoy nos llevamos a Sofía de aquí.
—Ya está, solo falta ir por ella.
—Ve tú, date una vuelta y me avisas.
—¿Y por qué ahora no quieres ir René? —inquiere mientras se acerca a mí.
Gabriel ha sido un gran amigo desde que Edgar se unió a Emily, nos hemos ayudado a superar la pérdida de un amor, incluso lo apoyé cuando expresó su voluntad de trabajar en el mundo humano como taxista.
—Edgar vive con ellos —respondo lo más simple que puedo.
No he podido ir a ver a Sofí en todo este tiempo por el terror y asco que siento al pensar que puedo reencontrarme con Edgar ahí.
Gabriel me abraza, él es tan tierno y tan amoroso, no sé porque Rachel lo rechazó.
—Es un hijo de puta, ya verás que cuando encuentres a tu beshert las cosas serán diferentes.
Río mientras lo abrazo.
—¡Aléjate de ella!
Miro en dirección a aquella voz, Gabriel se pone frente a mí, protegiéndome.
—¿O si no qué? —lo reta.
—Ella es mi compañera, aunque seas parte de la familia central de la manada, no puedes hacer esto —advierte Edgar, sus ojos se tornan a azul marino, está enojado.
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El llamado a la Luna #3
ParanormalSi te gusta soñar, pasa y entra... James Moon, un hombre lobo despiadado y altamente cruel, alfa de la manada Bloody Moon, una de las más fuertes y temidas, ha perdido la esperanza de encontrar a su beshert hesed después de buscarla por ciento cuar...
