Sofía:
Emma se encuentra conmigo, sí, la misma chica del aeropuerto ahora está aquí, conmigo, según porque aún sigo débil.
Y bueno, no puedo reprochar, la verdad si me siento débil.
—Tienes que comer bien Sofí.
—No tengo apetito, de verdad.
—Si sigues así te vas a poner anémica.
De un momento a otro Emma hace un gesto extraño con su cara.
—James me está llamando, en seguida vuelvo.
Quizá ella tenga buen oído o yo estoy tan débil que ya no escucho.
James:
Después de llamar a Edgar para que me ayude con los lobos que están de paso por la manada, llamo a Melan para que reconozca al lobo que le dio la botella.
Cuando lo reconoce, libero a todos los demás y voy a la celda.
—¿Crees que hable? —me pregunta Edgar.
—Mas le vale, tiene la marca de Lancaster, en cuanto nos diga algo, morirá por haber cometido traición.
—De cualquier forma, va a morir —responde Edgar en un tono un poco cansado.
—Eso es cierto, nadie se mete con mi Luna y sale ileso —hablo en un tono algo bajo.
—¿Ya has hablado con ella? —inquiere Edgar, con curiosidad.
—Si te soy sincero... La he estado evitando —me llevo las manos a la cara.
—¿Por qué? —pregunta Edgar mientras me palmea la espalda.
—Le temo a la sola idea de que ella me rechace —confieso, algo derrotado.
—¡Pero ella no sabe nada sobre el rechazo! —me recuerda Edgar con algo de burla.
—Pienso decirle —contesto con una sonrisa de cortesía.
—Tú estás loco —señala él mientras niega con la cabeza.
—Solo quiero que ella elija, que sea por su voluntad, no porque yo la ate, no es que no la quiera, la amo a pesar de que no hemos estado un largo tiempo juntos... ¿Entiendes?
Edgar me mira entre divertido y con lastima.
—Sinceramente no, jamás había visto que el gran alfa James Moon tuviera consideración —habla mientras hace una mala imitación de mí—. ¿Debería preocuparme?
Edgar no solo es el beta principal de la manada, también es mi mejor amigo.
Llegamos a los calabozos donde ya han torturado al lobo que le dio la botella a Melan. Las cadenas de plata no le hacen daño, así que tuvimos que recurrir a métodos menos civilizados.
Los que se usaban al inicio, cuando se creó esta manada.
—Alfa, el intruso no ha querido soltar una palabra hasta que usted llegara —me informa uno de los guerreros.
En seguida bajo a la celda de ese maldito hombre lobo y en cuanto lo veo, una gran ira toma posesión de mi cuerpo, soy incapaz de retener toda mi molestia.
Casi pierdo a mi Luna por él.
—Sé que Lancaster te envío, sé que te ordenaron hacer esto, no hace falta que mientas, lo que quiero saber es su ubicación —mi voluntad le asfixia, tal vez también el hecho de que lo estoy ahorcando.
Él comienza a reír como loco y después de un rato, habla.
—Solo soy el mensajero, mi señor quiere que sepas que ya sabemos que ha encontrado a su Luna, esto es solo una advertencia.
Mierda, se supone que nadie sabe sobre Sofía, solo personas de mi entera confianza saben que ya la he encontrado, incluso los sirvientes de mi mansión no pueden salir a ningún lado para evitar que se esparza el rumor.
Mi esfuerzo fue en vano, ahora que ese miserable sabe sobre ella, estoy seguro de que intentará de todo para matarla.
Debo aumentar toda seguridad en la manada.
—¿Cómo lo sabe Lancaster?
El lobo comienza a reír otra vez, lo golpeo varias veces hasta que grita.
—¡Traición, te han traicionado, y la persona que lo hizo está muy cerca de ti!
Jack no se contiene más, tomando mi forma lobuna, le arranca la cabeza con la mandíbula. ¿Quién pudo traicionarme?
Esto debe ser un engaño.
E.
ESTÁS LEYENDO
El llamado a la Luna #3
ParanormalSi te gusta soñar, pasa y entra... James Moon, un hombre lobo despiadado y altamente cruel, alfa de la manada Bloody Moon, una de las más fuertes y temidas, ha perdido la esperanza de encontrar a su beshert hesed después de buscarla por ciento cuar...
