LVII

24.2K 1.8K 400
                                        

Sofía:

De nuevo tengo esa sensación de estar sobre una nube suave, abro mis ojos, James me tiene sobre su lomo y va corriendo por el bosque.

El sueño me invade, James emana mucho calor que me hace sentir nuevamente segura y en paz.

En mi sueño, estamos en el lago que he visto en sueños pasados con Luna, James en su forma lobuna jugando con quién debe ser nuestro hijo, mostrándole como es la forma correcta de cazar a un pez.

James:

Después de ver que Sofía está un poco bien, me dirijo al aeropuerto, el transporte privado está ya listo para recibirnos, de inmediato me transformo en mi forma humana y subo con Sofía al avión.

Una doctora lycan está entre la tripulación y atiende a Sofía.

—Alfa, necesito desvestir a su Luna —informa mientras saca sus instrumentos médicos.

Mis celos no esperan para salir, reclamo a mi compañera.

—Mía —la abrazo posesivamente.

—Es para revisarla, puede tener signos de tortura o alguna herida infectada —la doctora razona conmigo en tono amigable, aunque se la ve un poco incómoda.

Controlándome para no arrancarle la cabeza, dejo que le quite la ropa, la ayudo en el proceso.

No entiendo la razón, pero me siento tan sobreprotector con ella, no quiero que nadie si quiera pose su mirada en Sofía.

Mis gruñidos abundan cuando la toca, pero muy en mi interior sé que es por el bien de mi bella amada.

Mi Luna está sumamente delgada, no tiene muchos rasguños, pero me quedo helado al observar algunas marcas por infidelidad que aún no han desaparecido, sin duda, debo explicarle exactamente qué ocurrió.

—La Luna esta... Cómo decirlo, estable —la doctora escribe en un papel—. Pero va a tener que comprarle estas vitaminas y alimentarla bien para que gane peso, también necesitamos análisis —menciona ella escribiendo más recetas.

—¿Análisis? —pregunto totalmente asustado

La doctora sonríe.

—Sospecho que su Luna está esperando a la o él siguiente alfa de Bloody Moon.

Mi corazón casi se sale de mi pecho, ¿Mi Sofía embarazada? No puedo evitar una sonrisa tonta, todo lo que deseo es tener una hermosa familia con ella.

La doctora se apresura a salir y yo me quedo a colocarle una pijama calientita y suave a mi bella amada.

Recorro su piel, aunque no está tan tersa como antes, me sigue pareciendo el paraíso, sus labios siguen teniendo su sabor dulce.

—Te amo, solo a ti, siempre —le susurro al oído.

Me acorruco a su lado.

Me siento completo de nuevo, con más fuerza, toda la felicidad de saber que puede existir un embarazo me hace enorgullecerme.

—Míos —susurro acariciando el vientre de mi bella Luna antes de abrazarla más a mi pecho.

Roo Lancaster:

Esto me pasa por no tener una manada y confiar en rogues y vampiros.

—¡¿CÓMO QUE SE LLEVARON A SOFÍA?!

Senka está muy tranquila con la noticia, tan tranquila que incluso a mí me parece que está algo mal en ella.

—Ya te lo dije, James está demasiado vivo para mi gusto y se la llevó, además, está protegida por la diosa Luna —Senka responde como si me estuviera hablando del clima.

El llamado a la Luna #3Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora