James:
Rápidamente vamos en busca del rastro de René que para mala suerte está combinado con el de vampiro.
—La están siguiendo —informa uno de los lobos que está en el grupo de rastreadores.
Gracias a nuestra velocidad lobuna podemos cubrir grandes tramos.
Estamos cerca, cruzamos las fronteras de México hace día y medio, pronto estaremos alcanzando el paso de René quién parece haberse lastimado una pata.
Pronto encontraremos a mi Sofía.
Iván Klaussen:
—No está herida, pero recomendamos reposo, fue una larga travesía.
—Gracias doctor, puede retirarse.
—Con su permiso alfa.
Voy a la habitación en dónde Melan se encuentra.
Me avisaron hace un día, pero estaba lejos de la manada. A penas me he tomado el tiempo para cuidarla, estoy tan feliz de que mi flor de loto esté de regreso con nosotros.
Llamo a la puerta.
—Pase —la escucho decir.
Entro con lentitud y con el corazón amenazándome con salirse de mi pecho.
—Flor de loto.
—Iván —un brillo de alegría sale de su boca al pronunciar mi nombre, intenta levantarse, pero yo se lo impido, tiene que descansar.
—Aun no Melan, descansa.
Ella me abraza como cuando era pequeña, como cuando me escapaba de mi habitación e iba a la suya en la parte más repugnante de esta mansión, y a escondidas tomaba su pequeña mano y le contaba todo tipo de historias para dormir, limpiaba su rostro sucio y le prometía que las cosas estarían bien.
Que cuando creciéramos, podríamos ser una familia amorosa y feliz en nuestra próspera manada sin la necesidad de estar en más guerras o conflictos con nadie.
Finalmente... En paz.
En este momento estoy abrazándola como en aquella habitación húmeda y obscura. Pero mi niña de ese entonces ya no es más una bebé indefensa, ahora es una mujer fuerte.
—Te extrañe tanto... —le susurro.
—Iván... —ella se separa de mí, la miro a sus ojos llorosos—. Ya lo sé todo... Descubrí la verdad.
Me quedo helado, aunque bueno, de otra forma ella no estaría aquí, me abraza con fuerza mientras susurra.
—Perdóname, perdóname.
—No tengo nada por lo qué perdonarte, yo hubiera hecho lo mismo en tu lugar.
—Senka me engañó... Nunca creí que ella fuera...
—Lo sé.
Miro la hora en el reloj, es tarde, intento levantarme, pero ella me detiene con su mano firme en la mía.
—Duerme conmigo.
Se que solo lo dice porque en nuestra infancia, cuando Melan tenía pesadillas o la separaban de su madre yo dormía con ella, solo para alejar sus temores, pero no puedo evitar sentir un hormigueo en mi corazón.
Lentamente me acorruco junto a ella, beso su frente.
—Por supuesto.
Edgar Smith:
Me he quedado en la manada por si ocurre algún ataque, aunque ahora hay más seguridad que antes, estamos alerta, sabemos que la batalla final se tendrá que pelear tarde o temprano.
Me encuentro revisando las fronteras y a los guardias, reviso con ellos todo movimiento que ha ocurrido últimamente.
—Señor —llega junto a mí una de nuestras vigilantes.
—¿Qué pasa?
—Tienes que venir, alguien apareció en nuestra frontera.
Mando a reforzar la seguridad por cualquier posibilidad de ataque.
(Muy cerca.)
Dice mi lobo, me comienzo a sentir nervioso, mi corazón palpita rápido mientras sigo a la delta.
Estamos por llegar cuando un delicioso aroma golpea mis fosas nasales: humo y árboles mojados...
(¡BESHERT HESED! ¡BESHERT HESED! ¡MI ALMA GEMELA! ¡BUSCALA!)
Grita mi lobo, y yo estoy tan aturdido con la noticia, no puede ser mi beshert, yo ya tuve una beshert, y según las leyes de la diosa, nadie tiene dos beshert, es imposible.
La guardia se acerca a mí que sigo en shock.
—Es ella —me indica.
—¡MÍA! —reclama mi lobo tomando el control de mi cuerpo.
E.
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El llamado a la Luna #3
ParanormalSi te gusta soñar, pasa y entra... James Moon, un hombre lobo despiadado y altamente cruel, alfa de la manada Bloody Moon, una de las más fuertes y temidas, ha perdido la esperanza de encontrar a su beshert hesed después de buscarla por ciento cuar...
