Capítulo veintinueve.

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CAPÍTULO CON CONTENIDO +18.

Especial Cameron Black 3/3.

Cameron.

No pude evitar estar al volante y estar estacionado frente a su escuela. No pude evitar no estar cerca de ella como ella quería.

Simplemente ya no podía alejarme de ella. Era más bien una necesidad, una droga.

Esperé que el timbre tocara, estaba tan jodido en este minuto. Este era uno de esos momentos donde yo era peligroso, pero no me importó exponerla a eso. Simplemente necesitaba tenerla cerca

Ahí venía, tan casual, pero siendo irremediablemente la más linda de todas.

Podía ver sus ojeras desde donde estaba, seguramente había estado llorando porque sabía que en unas horas no tendría lugar a donde ir.

Esta era la segunda vez que le hacía esto, pero juro que no habría tercera si ella se quedaba conmigo.

Me baje rápidamente del auto y me crucé a brazos, ella frenó. Venía con ese amigo suyo con el que la había visto muchas veces.

Una sensación muy fea se revolvio en mi estómago, pero luego recordé que Jacob, mi investigador había dicho que ese chico era homosexual.

Ella parecía seria como nunca, lucía realmente preocupada y el aura de felicidad tan característico de ella ya no estaba.

Su rostro empeoró cuando me vio, fue imposible negarlo. Sus pies se frenaron en seco y su boca se abrió como cuando estaba nerviosa. Dios, la conocía tanto.

Me miró a los ojos y la intensidad que había en ellos hizo que me sintiera en el maldito cielo.

Yo había sido criado en el infierno, pero su mirada me llevaba al cielo.

Al más puro y santo cielo.

—Leah—le dije con voz autoritaria cuando noté que ella deseaba escapar de mi.

Cariño, jamás escaparás de mi

Ella tragó saliva y le dio una mirada a su amigo, supuse que indicándole que estaría bien. Él me miró extrañado, ¿Por qué diablos me estaba mirando?

Antes de que perdiera la cordura, Leah se encontraba a unos metros de distancia, su cercanía no hacia mas que encantarme y darme sensaciones horriblemente placenteras.

—¿Qué quieres?—me dijo, com voz áspera. La miré extrañado y algo molesto, ¿Acaso ella había olvidado quien era yo?

—¿Qué manera es esa de hablarme, Leah?—le dije, sujetándola por los brazos, ella suspiró resignada, mirando hacia abajo para luego enfrentarme.

—La única que se me ha ocurrido.

Ella me había perdido el respeto. Me había perdido el miedo, algo que nadie jamás antes había hecho.

La agarré fuertemente por la mano, mi mal humor había vuelto. Ella definitivamente me traía por los límites. De lo bueno y lo malo.

—Cameron, suéltame en este minuto—sentenció, mirándome a los ojos con rabia. ¿Qué pasaba con ella? ¿Por qué la habían cambiado?

—Entra al puto ahora. Ahora—le dije, con la voz cargada de rudeza, su mirada se suavizó y se soltó fuertemente de mi agarre para entrar al auto.

Cerré los ojos por un segundo y me di la vuelta para entrar en el asiento piloto. Hacía mucho tiempo que no manejaba por mi mismo, la mayoría del siempre lo hacían por mi.

CRUELHistorias para obsesionarse. Descúbrelo ahora