-Fue una buena noche, ¿no crees?- preguntó Giotto después de unos minutos de silencio en el auto de camino a casa, al no notar respuesta volteó para encontrarse a Francesca dormida en el asiento del auto con una sonrisa en el rostro.
Sonrió ampliamente ante aquella escena. Sí, quizá no era la forma ideal de pasar los últimos minutos a solas de ese día, pero verla a su lado era suficiente. Tenía más que claro que ella hacía un gran esfuerzo para acompañarlo hasta tan entrada la noche. Además mañana sería otro día, y habría más pequeños momentos a solas.
Al llegar a casa no la quiso despertar, así que bajó del auto, lo rodeó, abrió la puerta del copiloto y la sacó con cuidado llevándola en sus brazos hasta la cama que ambos compartían. Estaba por quitarle la ropa para ponerle la pijama, pero ella despertó removiéndose en la cama.
-Mmm, ¿Giotto?- preguntó somnolienta y despertando de golpe al ver al rubio vestido-¿Qué hora es? ¿Voy tarde?- dijo y se puso de pie para correr al baño sin siquiera verificar la hora.
-Hey, calma- dijo Giotto con una pequeña risa-Acabamos de llegar a casa, son las 3, aun te quedan 3 horas para dormir.
-Oh- dijo ella respirando para calmarse y riendo-Menos mal- pero cuando caminó hacia Giotto tambaleó y cayó al suelo con un pequeño alarido.
-¡Francesca!- exclamó Giotto yendo a tomarla antes que cayera, al abrazarla vio como ella miraba a su alrededor confundida-¿Qué te pasó?
-No lo sé- dijo ella incorporándose, entonces le mostró una sonrisa tímida con una pequeña risita-Que tontería, ¿no?- dijo y volvió a caminar a la cama, pero una vez más se tambaleó. Cuando Giotto la atrapó nuevamente se dio cuenta de que se había desmayado.
Asustado tomó su teléfono para marcar el número de su cuñada, el hermano de Francesca y su mujer eran médicos de la mejor calidad. Su cuñado nunca respondía el teléfono, mucho menos tarde. Pero ella siempre estaba atenta a cualquier anormalidad.
-¿Giotto? ¿Qué pasa? ¿Tienes idea de la hora que...?
-¡Algo le pasa a Francesca!- exclamó en el teléfono asustado, ella siempre había gozado de excelente salud, por lo que eso era absolutamente extraordinario.
-Calma- escuchó la voz de la chica intentando tranquilizarlo-Respira y luego dime tranquilamente que pasó- el rubio le hizo caso, respiró profundo y le contó a su cuñada todo lo ocurrido.
Ella le dijo que podían ser varias causas, pero que por si acaso iría con su marido para la casa de ellos a asegurarse que no fuera grave.
---------------------------------------------------------
Cuando Francesca despertó se sorprendió de encontrarse con su hermano y cuñada sentados al pie de la cama junto a su marido.
-¿Lia? ¿Massimo?- preguntó incorporándose-¿Qué pasó?
-Tranquila- dijo Giotto sentándose al lado de ella y abrazándola por el hombro.
-Te desmayaste como hace una hora- dijo Lia con una mueca preocupada-Con Mas vinimos a ver que estés bien.
-¿Y por qué puede ser?- preguntó la chica tocándose la frente, como le dolía la cabeza.
-¿Cuándo fue tu última menstruación, linda?- preguntó Lia más cerca de ella.
En ese momento Giotto se quedó estupefacto, ¿sería posible? ¿Iba a ser padre?
Entonces volteó a ver a Francesca quien seguía con la mano en la frente tratando de masajearse la cabeza.
ESTÁS LEYENDO
Pacta Sunt Servanda
FanfictionFrancesca es la donna que lleva la décima generación Vongola junto a su marido Giotto. Aunque ocupa ese cargo, prefiere quedarse en la superficie viviendo una vida normal alejada de la mafia. Pero cuando su adicción al trabajo termine por pasarle l...
