Capítulo 57: Los exámenes finales

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—¡Felicidades, Takeshi! —exclamó Fran con una gran sonrisa.

—Fe... felicidades —esbozó Haru tímidamente tras ellas.

Yamamoto rio antes de rodearlas a ambas con sus brazos para atraerlas hacia él.

—Ja, ja, muchas gracias por venir a animarme —dijo el pelinegro.

—¡Jugaste muy bien, Yamamoto! —comentó Tsuna.

—Tsk, no lo haces tan mal —comentó Gokudera cruzándose de brazos—. De algo que te sirva solo pensar en el béisbol.

—¡Takeshi-nii! —exclamaron los niños abrazándolo con sus pompones aun en las manos.

Tsuna notó a Fran mirando hacia la entrada con insistencia.

—¿Fran? ¿Estás bien? —preguntó en voz baja.

—¿Ah? Sí, es que... Giotto no ha llegado y... —dijo Fran mirando su teléfono—. Ay, me había mandado un mensaje, no lo vi.

"Cielito, tengo una reunión de emergencia, no podré ir por ustedes. Te veo en la noche, espero. Te amo"

Fran se encogió de hombros y guardó su teléfono.

—Bueno, chicos, nos vamos solos —dijo Fran riendo—. ¿Quieren ir a algún lugar?

—¡Vayamos a celebrar con papá y Asari! —exclamó Yamamoto.

—¡Siiii! ¡Sushi! —exclamó Lambo lleno de energía.

Yamamoto fue a ducharse y cambiarse de ropa mientras los demás lo esperaban en la entrada de la escuela para ir rumbo al restaurante de Tsuyoshi. Cuando llegaron allí, Tsuyoshi le comentó que Asari no se encontraba, pero que se alegraba mucho del resultado del partido de Yamamoto, y es que había jugado muy bien, ayudando así a su equipo a conseguir la victoria.

La conversación se terminó desviando al inminente término de las clases, y es que los de último año siempre salían unos días antes para permitirles prepararse para el Juken*. Yamamoto pensaba darlo al igual que Haru, pero Tsuna por su parte estaba pensando en estudiar en Italia igual que Giotto, y de ser así Gokudera lo seguiría sin dudarlo.

—¿Tan pronto tienen sus exámenes finales? Los nuestros serán en dos semanas más —explicó Haru.

—Puede ser porque tu escuela es privada —dijo Fran bebiendo de su vaso antes de tomar otra pieza de sushi.

—Oye, Fran —la llamó Tsuna—. ¿Es muy complicado el proceso para postular a la universidad en Italia siendo extranjero?

Haru los miró con curiosidad, simplemente había asumido que Fran era italiana, no se imaginaba que tampoco era de allí. Fran negó con la cabeza mientras se limpiaba con una servilleta.

—A mí no me costó porque la Unión Europea tiene un convenio, pero tengo entendido que los demás tienen que hacer el procedimiento por el consulado.

—Ya veo —susurró Tsuna.

—Fran-san , ¿de dónde eres? —preguntó Haru con curiosidad.

—Nací en España —contestó Fran comiendo otra pieza de sushi.

—¡Increíble! ¡Hablas muchos idiomas! —Fran rio ligeramente ante la euforia de Haru.

—Por supuesto, la Donna tiene cientos de habilidades —dijo Gokudera con una gran sonrisa.

—Ne, chicos —los llamó Yamamoto—. Tengo una idea, ¿por qué no nos reunimos todos a estudiar para los exámenes finales? Aun nos queda una semana para repasar todo.

Pacta Sunt ServandaDonde viven las historias. Descúbrelo ahora