Capítulo 7: Charlas Nocturnas

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Por la madrugada Tsuna se despertó sin saber bien porqué, y por ello bajó a la cocina por un vaso de leche que lo ayudara a descansar, fue así como notó a Francesca sentada en el porche de la casa en pijama. Lentamente se acercó y habló despacio para no asustarla.

-¿Fran?- ella volteó ante el llamado y le sonrió.

-Hola, Tsunayoshi.

-¿No puedes dormir?- preguntó sentándose junto a ella.

-Algo así- dijo ella suspirando y pasándose una mano por el cabello.

-Te sientes ajena en esta casa, ¿verdad?

-No es eso, Tsunayoshi- dijo ella mirándolo, el castaño se sonrojó ante la cercanía de la mujer- Es solo que... desde que Giotto y yo nos casamos, bueno... es la primera noche que no dormimos juntos.

-¿En serio?- Tsuna estaba enormemente sorprendido, nunca se esperó algo así, llevaban años casados.

-Sí- dijo ella suspirando.

Tsuna pudo notar que a pesar de haberse ido a sentar allí en medio de la noche la chica estaba adormilada, lo que lo hizo recordar una de las lecciones de Reborn.

"Una persona somnolienta que se mantiene despierta, baja su guardia completamente y comienza a soltar la lengua con gran facilidad, como si le hubiesen aplicado un suero de la verdad". 

Un escalofrío le recorrió el cuerpo recordando la voz con que el pelinegro le había explicado aquello.

Se sintió pésimo por intentar usar eso con la mujer a su lado, pero había algo que le había interesado, si nunca habían dormido separados, ¿no sería que...?

-¿Acaso temes que mi Gio-nii te engañe?- Tsuna se arrepintió de inmediato de haber preguntado eso.

El castaño se esperaba que lo tachara de insensible, de idiota o de que no se metiera en sus asuntos, que le gritara o se enfadara, pero no esperaba que se echara a reír como lo hizo.

-Ay, Tsunayoshi- dijo Fran recostándose en su hombro- No sabía que eras tan gracioso.

-¿No te da miedo?- preguntó Tsuna temeroso de la cercanía, le abrumaba lo confianzudos que eran los occidentales.

-Para nada- dijo ella bostezando- Alguna vez tuve miedo, antes de salir con él, pero confío completamente en tu hermano.

-¿Por qué tenías miedo?- preguntó el castaño aun nervioso.

Por el sueño de la chica, y el interés del chico en el tema, ninguno de los dos percibió al pelinegro tras ellos escuchando toda la conversación, tremendamente atraído por la información a obtener.

-Me asusté cuando me contó lo de la mafia- dijo ella levantando la cabeza para mirar al menor a los ojos- Me imaginaba por los estereotipos de la mafia que estaría todo el tiempo rodeado de mujeres, quizá en una suerte de harem- explicó con una pequeña risa- típicos prejuicios.

-Muy de película- dijo Tsuna con una sonrisa tímida.

-Sí- respondió la chica volviendo a bostezar- No me imaginaba que Teo lo tendría todo el día metido en una oficina leyendo y firmando papeles- dijo volviendo a reír- Y que la única mujer que estaría con él sería la señora Doralys que le deja la comida afuera de la puerta.

-Oye la señora Doralys es muy agradable- dijo Tsuna riendo junto a ella.

-Tienes razón, quizá mi cielo se enamore de ella- dijo ella con diversión pensando en la simpática ama de llaves de 80 años.

-Que bonito como lo llamas- dijo Tsuna algo triste, añoraba tanto que alguien lo quisiera así, aunque en realidad, añoraba que Fran fuera quien lo quisiera así.

-¿Hmn?- ella volteó y parecía muy adormilada.

-No, nada- dijo Tsuna volteando la mirada, pensando que era mejor que no lo hubiera escuchado- Entonces estás segura que Gio-nii te es fiel.

-Claro- respondió ella con una sonrisa- Él realmente me ama con todos mis defectos.

"Es fácil si no tienes ninguno", fue lo que pensó el pequeño castaño.

-¿Y tú?

-Claro que le soy fiel a tu hermano- dijo ella ensanchando aun más su sonrisa, que desapareció ante la siguiente pregunta de Tsuna.

-¿Tú lo amas?- el pequeño Vongola se sorprendió al notar que ella se ponía de pie totalmente seria y procedía a darle la espalda.

-Buenas noches, Tsunayoshi.

-Pero, ¡Fran...!- aunque ya era tarde, la chica ya había desaparecido escaleras arriba.

-Aun sigues siendo pésimo sacando información, Dame-Tsuna.

-¡Reborn!- exclamó asustado sin saber de donde había salido, pero solo alcanzó a ver la sombra del hitman saliendo tras la chica.

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-Reborn...- susurró ella sintiendo como el pelinegro la tomaba de la cintura en medio del pasillo nocturno- No me digas... estabas espiando- afirmó con fastidio.

-Solo me encontré de casualidad con la mujer...

-Más hermosa del lugar...- completó ella con burla- No puedo creer que ni siquiera cambies el repertorio- el hitman sonrió con sorna.

-Definitivamente te extrañaba- dijo tocando los labios de la chica con la punta de su dedo índice- ¿No me vas a morder?- preguntó recordando que cada vez que le acercaba un dedo la chica lo mordía con fuerza para alejarlo.

-No lo hago desde que descubrí que lo sexualizabas- respondió Fran con una sonrisa divertida.

-Ho... el matrimonio te ha vuelto aburrida.

-Sí, como digas- dijo ella soltándose del agarre del pelinegro- Buenas noches, Reborn.

-Buenas noches, Kika- dijo Reborn con burla alejándose unos centímetros para esquivar la patada que le propinó la chica- Oh, así que sigues molesta con eso, pero si en Italia muchos te llaman así.

-Pero tú lo haces en otro sentido- respondió ella entrecerrando los ojos.

-¿Tú dices que lo mencioné para recordarte un doloroso rechazo?- preguntó el pelinegro con una sonrisa- ¿Me crees capaz de eso?

-Vete a la mierda.

-Yo también te amo, preciosa- terminó de decir Reborn para entrar a su habitación y dejar a la castaña sola en el pasillo.

-Ese bastardo...


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Nota final: Hola todo mundo! Aquí la continuación que les prometí <3 con dos charlas llenas de información x3

Disfruten de este capítulo!

*Pregunta: ¿Quién habrá rechazado a Fran?*

Nos estamos leyendo,

Bye! <3

Pacta Sunt ServandaDonde viven las historias. Descúbrelo ahora