Por la mañana Adam me despierta con suaves movimientos y yo solo hago sonidos guturales en respuesta.
_Luna, llaman a la puerta.
_¿Si?
_Mi reina, tiene que levantarse, tiene visita.
_Enseguida voy.
Yo abro los ojos con pesadez y veo que Adam ya está vestido. Yo le paso la capa de agua por su cuerpo y por el mío quitando nuestro olor. Me pongo boca arriba en la cama sin energía ninguna...
_No tengo fuerzas para nada, en serio... ¿No descansan estos vampiros?
_Al parecer no mi Luna, pero si quiere, puedo ayudarla con eso. Supongo que necesita alimentarse... _dice mientras desabrocha su camisa.
_No te preocupes, no quiero causarte molestias.
_Para mí es un honor ayudar a mi Luna, yo no le tengo miedo ni nada por el estilo, sé que es como siempre _me dice una sonrisa.
_Muchas gracias Adam, te lo agradezco de verdad.
Yo me acerco a él, empiezo a olerlo y percibo su sangre, lo cual hace que mis sentidos despierten. Parece que ellos despiertan antes que yo... Paso mis labios por su cuello y veo como su piel se eriza. Hago crecer mis colmillos y lo muerdo suavemente. Ambos gemimos de placer, creo recordar que no lo he mordido cuando nos acostamos... ya no recuerdo... por si acaso seré suave. Cuando acabo, me separo de él besando su herida y cerrándola.
_Muchas gracias de nuevo Adam.
_No hay de qué.
Desbloqueo la puerta y le pido que espere fuera. Me cambio de ropa y pienso que me voy a poner... Será una visita de trabajo... Que pereza... Abro el armario y hay mucha más ropa que la otra vez. Opto por un vestido negro ceñido con el largo por las rodillas y de manga francesa, con unos tacones negros. Creo una fina daga de cristal que uso para recogerme el pelo y lavo mi cara que está perfecta al natural. Salgo de allí y Takato me guía hacia la sala de reuniones. Adam me sigue y se espera en la puerta.
_Buenos días mi reina _dice Conor. _Tenemos visita, me he tomado la molestia de prepararte algo de beber.
_Te lo agradezco, pero ya he tomado algo antes de venir _le digo guiñandole el ojo.
Pasamos parte de la mañana resolviendo varios asuntos sin mayor importancia. Sobre todo haciendo de testigos de alianzas, bodas, tratos y cosas así. Si que son aburridos. Hasta que llega una loba.
_Luna, vengo a pedir tu ayuda.
_¿Qué ocurre?
_Anoche un vampiro me mordió y me dejó inconsciente.
_¿Sabes quién era?
_No.
_¿Me permites ver?
Ella hace un gesto afirmativo y entro en su mente. No lo conozco, no estaba anoche. Le muestro la imagen a Conor.
_Es enemigo mío, debe estar desafiándome. Lo mandaré buscar.
_No es necesario,sólo necesito silencio.
Yo me siento en mi silla hacia atrás y cierro los ojos. Adam está dentro con la loba consolándola y Conor, Takano e Izak me miran curiosos. Yo me centro en la imagen, en la mente de la loba y busco conectar con esa persona a través de su contacto de anoche hasta que doy con él.
_¿Querías desafiarnos?
_¿Cómo me has encontrado?
_Eso es lo de menos. Ahora mismo vas a venir a palacio y te vas a presentar ante tu reina.
_Sí, mi reina.
_Arreglado, dentro de poco estará aquí.
_¿Cómo has hecho eso?
_Soy nieta de Víktor... ¿Recuerdas? De algo me tiene que servir.
_A veces das miedo...
_Lo sé... _digo con una sonrisa perversa.
Al poco, aparece ese vampiro ante mí suplicando perdón y muerto de miedo.
_Bien... ¿Por qué la mordiste?
_Era mi forma de desafiar esa tregua, les tengo asco.
_¿Te sigue pareciendo buena idea?
_No mi reina, perdona... Me habían dicho que eras poderosa pero no sabía que lo eras tanto... Veo que es cierto lo que dicen de su parentesco...
_¿Qué hacemos con él? Elige tú el castigo, yo voy a curarla y a asegurarme que llega a salvo.
Salgo de la sala con la loba y Adam. Miro su herida y la termino de curar, ya que los lobos son más lentos curándose. Nos metemos en mi cuarto y le pido a ella y Adam que me den sus manos y nos transporto a la manada. Tras dejarla allí y que me diesen las gracias, me vuelvo dando un paseo con Adam.
_¿Adam, te parecería bien estar aquí conmigo cada vez que tenga que venir?
_Claro que sí Luna. Cuente conmigo.
_Gracias. Así no me sentiré sola... Ahora volvamos a casa.
Tras llegar al palacio y despedirnos, volvemos a casa. Ha sido agotador, y aquí es por la mañana temprano... Después de todo el día... Aún así me da igual, me pongo el pijama y me meto en la cama con Dante, quien me abraza y me pregunta que tal todo. Yo solo le muestro las imágenes, no tengo ganas ni de hablar.
_No te preocupes mi reina, descansa que yo estoy aquí contigo.
Tras eso, caigo en un profundo sueño con el calor del cuerpo de Dante.
NARRA ARIADNA
_Buenos días, mi preciosa diosa.
_Buenos días mi amor.
Peter me besa con pasión, y yo le correspondo pero me siento mal, no quiero engañarle... ¿O acaso pienso que engaño a Drogo?
_Ari, llevas unas semanas muy rara, ¿se puede saber qué te pasa?
_Nada, sólo que ando pensativa.
_Ya claro... ¿HASTA CUANDO PIENSAS SEGUIR ENGAÑÁNDOME? ¿ACASO PIENSAS QUE NO SÉ QUÉ ES LO QUE PASA?
Yo me quedo muda ante sus palabras. No soy capaz ni de moverme siquiera... ¿será que sabe lo de Drogo? ¿O sólo se lo supone?
_NO ME MIRES CON ESA CARA. SÉ PERFECTAMENTE QUE TE ESTÁS ACOSTANDO CON ÉL. LO QUE MÁS ME MOLESTA ES QUE ME DEJES DE LADO A MÍ POR ACOSTARTE CON ÉL. ¿ACASO YA NO ME QUIERES?
Peter está realmente enfadado. Se está controlando mucho más que otras veces, pero está a punto de estallar...
_Peter, yo... no quiero haceros daño a ninguno de los dos. Os quiero a los dos, siempre os he querido a los dos, sólo que a tí te quería más. Desde que me ha empezado a morder de nuevo yo... Supongo que ha aumentado lo que sentía por él... Lo siento mucho...
_¿Sábes? Te puedo entender, tras saber que estabas con él he actuado como si nada, podría incluso aceptar que estuvieras con ambos si me lo pidieras a la cara y si es lo que realmente quieres. Yo soy feliz contigo, tenemos nuestros hijos, y no quiero perderte, no podría encontrar a nadie más como tú... eres mi mujer, mi esposa... ¿Cómo podría vivir sin tí?
Peter me dice esto último con lágrimas en los ojos. Yo no me puedo sentir peor... No quiero hacerle daño, no puedo... pero mis sentimientos están divididos... Ambos han sufrido tanto... Esta vez Peter no ha hecho nada para hacerme dudar, he sido yo solita... mierda...
_Peter... _digo mientras me levanto para ir a donde se encuentra él.
_Lo siento, necesito esta solo...
Peter se va de la habitación en un movimiento muy rápido dejándome allí pensando y con pesar en mi corazón.
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Entre los colmillos de los Bartholy (IV). Helena.
FanfictionContinuamos con la historia de los Bartholy y Ariadna, ahora con Eneas y Helena, a los cuales les esperan nuevas aventuras llenas de pasión...