—No te caería mal algo de azúcar— insinuó, mostrándole un sobrecito.
Gold lo miró extrañado—. No lo creo. ¿Quieres que me despidan por destruir este lugar?
—Nop, solo quiero que estés feliz~
—Estoy Feliz— aseguró Gold, pero la expresión ( o mejor dicho la inexpresión) de su rostro decía todo lo contrario, aunque no fuese así.
Fred lo analizó por unos momentos, tratando de encontrar algo que indicara felicidad en ese enseriado y bello rostro, pero no lo encontró—Meh, como sea— suspiró dejando el sobre y al albino en paz—. Es solo que te veías más...alegre(¿, la vez que tuviste una sobredosis de azúcar— sonrió, recargndose en el respaldo de la silla frente al pequeño mostrador de la biblioteca; en donde atendía el albino—. Fue muy lindo. Como si fueras otra persona o como si tuvieras doble personlidad.
Gold lo miró fijamente— y...¿Esa te gusta más..?— susurró preocupado.
Fred se descolocó ante tal pregunta, pero recuperó el hilo con una sonrísa—, ambas me gustan, pero más la original, que fue con la que te conocí—. O con la que me enamoré de ti, cosa que no dijo, pero pensó.
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Enredos De Un Enamorado
Fanfiction-¿Por qué no solo te acercas a hablarle? -Porque no, además, ni siquiera sé su nombre. -¡Pues ve y pregúntaselo como una persona normal en vez de estarlo espiando por los pasillos! ~•~•~•~•~~•~••~•~•~•~•~•~• Segunda parte: "Querido Fred"
