Eran las ocho de la noche y bajé del auto de Elías acomodando mi cabello y la falda que Anna me había obligado a usar, sólo porque yo ya no tenía pantalones oscuros limpios y ella insistió.
—Jamás he estado aquí —murmure observando los grandes edificios de la universidad pública.
—Pero pronto lo haremos, juntos —la voz emocionada de Anna mi obligó a mirarla. Estaba sonriendo y sé que habla sobre nuestra nueva etapa universitaria, también sé que habla sobre nosotros tres.
El sueño de cualquier estudiante recién graduado de la preparatoria, es estudiar en está pequeña universidad. Está es la única oportunidad que tenemos de ser alguien en la vida, a menos que seas un genio y de una familia adinerada que te pueda pagar los estudios en una universidad privada y prestigiosa fuera de la ciudad. La UPARE (Universidad Pública de Alto Rendimiento) es barata, tiene muchas carreras a escoger y te da la oportunidad de crear tu independencia pues tiene la opción de estudiar desde aquí.
—No hablemos de la universidad por ahora, no quiero estresarme —la voz de Elías sono a mi espalda. Hay algo que aún no sé de él, y es porqué no está en la universidad si ya tiene la edad suficiente, quizás dejó un semestre.
El muchacho se veía realmente increíble con esa chaqueta de cuero y el cabello arreglado con gomina, nuevamente vestía completamente de negro. En realidad, todos íbamos vestidos de negro pues Anna insistió en mantener un perfil bajo durante la fiesta, pues no hay que olvidar que nadie puede saber que estoy aquí.
—Vayamos de una vez —dije suspirando y apreté el paso hasta subir las escaleras que nos llevaban a los edificios.
No fue complicado adivinar en dónde se llevaba a cabo la fiesta, pues no hay demasiadas casas de fraternidad. Cuando llegamos a lo que parecían ser condominios, las luces y la música nos indicaron el lugar correcto.
—¿Cómo haremos para pasar? Nadie nos conoce —murmure nerviosa sin dejar de bajar mi falda pues se subía cada que caminaba.
—Sólo actúa normal, si alguien nos pregunta de dónde somos vamos a responder que estudiamos el tercer semestre en cualquier carrera —mi amiga habló sin dejar de estar emocionada.
—No nos separemos —la voz de Elías se escuchó tranquila, pero era obvio que él no tenía nada que temer, él ya parecía un universitario con esa complexión fuerte y alta que tiene gracias al deporte que práctica.
—Sí alguien ve a Eric, debe correr —hablé mirándolo a los ojos y ambos movieron la cabeza en confirmación —. Y si alguien ve a Vince, no harán nada…
—¿Qué? —Anna me interrumpió —, pensé que estábamos aquí por él.
—Sólo necesito saber que está bien ya —dije nerviosa, tratando de ignorar el hecho de que ya eran casi veinticuatro horas sin saber nada de Vince.
—Maya —Elías llamó mi atención y lo mire al rostro —, si lo encuentras, debes hablar con él y preguntarle qué está sucediendo.
Suspire y apreté mis puños dentro de los bolsillo de mi chaqueta.
—Está bien —murmure insegura, pues no dejó de pensar que aún hay una posibilidad de que no encuentre a Vince hoy.
Caminamos a la puerta de la casa de dos pisos en silencio y el sonido de los tacones de Anna fue desapareciendo mientras nos acercábamos a la música fuerte. Cubrí la mitad de mi perfil con mi cabello cuando pasamos por la puerta, la oscuridad del lugar ayudaba a desaparecer entre la gente y pasar desapercibida.
Sentí una mano en mi hombro y me tense, pero cuando note que era Elías sólo me relaje.
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Aún no sé quién soy
General Fiction¿Sabes quien eres? Imagina despertar un día sin saber quién eres, sin recordar quién fuiste o tener alguna día de quien serás. Imagina un día tener las ganas de empezar de nuevo y sólo descubrir que tu pasado siempre te arrastrará, que tu pasado sie...
