Tomé una papa del bote y después le di una mordida a la hamburguesa. El exquisito sabor de la carne, el queso y el pan, explotó en mi boca como una bomba, y no pude evitar hacer una mueca de placer.
—No puedo creer que no hayas comido ni una sola hamburguesa desde que despertaste —la voz de mi hermano me sacó de mi paraíso.
Trague el bocado, le di un sorbo a al soda y me limpié la boca con una servilleta para hablar.
—Esto sabe a gloria —dije y tomé otra papa del bote —. No sabía lo mucho que necesitaba comer una Big Mac.
—Y puedes comer las que quieras, corre por mi cuenta. Ver tu cara de felicidad, no tiene precio —mi hermano dijo, mostrándome su sonrisa y yo sonreí emocionada —. Papá me dijo que no estuviste bien las últimas semanas...
—Pero ya estoy mejor —lo interrumpí, mordiendo mi hamburguesa de nuevo.
—Lamento si no estuve para ti, el campeonato me tuvo bastante entretenido —habló tomando una papa frita del bote —. De todos modos, ¿qué sucedió contigo?
Suspire, bebí un poco de soda y hablé.
—Soy oficialmente soltera —hablé con amargura. Mis palabras aún dolían, pero ya no tanto.
Las cejas de mi hermano se alzaron al aire con sorpresa, y recargo los codos en la mesa para hablar.
—¿En serio? —preguntó sorprendido y yo asentí de inmediato —. Vaya, entonces era verdad lo que me dijiste la última vez.
—Así es —hablé, jugando con el popote del vaso —. De todos modos, ya pasaron dos semanas. Estoy mucho mejor.
—¿Estás segura?
—Claro —mentí.
Seguimos disfrutando de la comida. Pedimos una orden más de hamburguesas y de papas fritas, y disfrute una vez más de la deliciosa comida rápida. Me gusta la comida casera, los guisados de papá son exquisitos, pero hay algo en la comida rápida que me llama a seguir comprando; aunque sé que no es la más saludable.
—¿Qué haz pensado sobre las cartas?, ¿ya sabes quién las mandó? —preguntó mi hermano, limpiándose las manos con una servilleta.
—Aún no, pero creo que me acercó cada vez más —le dije.
—Eso es bueno. ¿Quieres que tomé otra carta?
—No hasta que regresemos la última que tomaste —le dije.
Él asintió en silencio y siguió comiendo. Yo terminé mi hamburguesa y me sentía bastante llena, casi a punto de explotar, pero no me arrepiento de nada. Estaba lista para ponerme de pie e ir al baño, pero mi hermano habló:
—¿Sabes qué fecha se acerca? —la pregunta de Eric me hizo levantar la vista de la mesa. Él me miraba con las cejas alzadas, esperando alguna respuesta, pero yo me quedé completamente callada.
—¿Una fecha importante? —pregunté dudosa.
Mi hermano me miró con sorpresa un momento, para después acomodarse al borde del asiento y murmurar:
—En cuatro días es el cumpleaños de mamá.
El dato me tomó por sorpresa. Fruncí las cejas confundida y decepcionada, por no ser capaz de lograr recordar esa fecha importante.
—No lo sabía... —dije descolocada. De repente la felicidad que me provocó la comida, se esfumó por completo.
—Tranquila, Maya. Es normal —dijo mi hermano tratando de tranquilizarme, pero su voz sonó preocupada —. Estaba pensando que podríamos ir a verla, llevarle un regalo o algo así...
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Aún no sé quién soy
General Fiction¿Sabes quien eres? Imagina despertar un día sin saber quién eres, sin recordar quién fuiste o tener alguna día de quien serás. Imagina un día tener las ganas de empezar de nuevo y sólo descubrir que tu pasado siempre te arrastrará, que tu pasado sie...
