En busca del pasado

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Erizo quiso llevar a Max a la casa de Irma, pero este prefirió ir a la casa de Jacinta.  La chica respetó su decisión porque pensó que a lo mejor quería estar un rato solo con su madre.

Jacinta vio llegar a Max con semblante sombrío. 

—Hola, mi amor, ¿qué te pasa?

 El muchacho tomó varios inspiraciones profundas antes de contestar.

—Me clausuraron el restaurante. No sé por cuánto tiempo.  

 Max se sentó en un sofá y miró al suelo.

—Están clausurando todos los restaurantes de la ciudad. Obligan al personal detener sus tareas inmediatamente y a salir dejando todo cómo está.   Dicen que harán un peritaje, y si descubren más de una fuente de contaminación, el dueño puede ser acusado de cargos criminales.

 Jacinta abrió los ojos de asombro y se llevó una mano a la boca.

—Acabo de enterarme de que Marcelo fue detenido— dijo la mujer.

—¿Por qué?

—Parece que se resistió al allanamiento.

Mientras tanto, la radio interrumpía a cada rato su programación para pasar flashes acerca de la epidemia en la ciudad. 

—"...de acuerdo a los datos suministrados por entidades sanitarias privadas y públicas, la cifra de infectados activos se eleva a 92, con más de 50 fallecidos. y se siguen reportando ingresos con nuevos casos. El gobierno vela por la seguridad de la población asegurándose que el rubro gastronómico cumpla con los protocolos de seguridad sanitaria y…"

 Max apagó la radio con fastidio, y meneó la cabeza lentamente con expresión de desolación.

—Están todos locos. El mundo se ha vuelto loco. Uno intenta hacer las cosas bien y lo tratan como delincuente.  Y mienten.  Nadie sabe cómo llegamos a esto. Nadie sabe cuándo saldremos. ¡Nadie sabe nada!

Pensó en cuántos no saben si vivirán. Cuántos no saben que morirán. Y los que mueren, capaz no saben ni de qué mueren.

"Yo sé que no me contagiaré porque he tomado todas las medidas.  Pero muchos otros no saben protegerse.  Y cuando mueren, tampoco saben de qué.  Le hacen caso al papelito que le entregan a los familiares : "Causa del deceso:" y ni saben si es cierto."

—Mamá. 

—¿Qué, hijo?

—¿No te acuerdas de qué murió Papá?

 Jacinta quedó tildada con es pregunta inesperada. Hizo memoria, pero no lograba acordarse de esa palabra.

—Ay, Maxi.  No me acuerdo.  Sé que era "Shock" y una palabra rara. 

 Max quedó en silencio un momento, mirando a un punto fijo.  De repente se levantó, fue hasta el dormitorio de su madre, y empezó a abrir cajón tras cajón.  Al fin, en una vieja carpeta apareció:

"Acta de defunción Murcia, Vladimiro.  Ocurrido el 18 de noviembre de 1987.  Hospital general.  Causa de deceso: Shock Anafiláctico. Firma médico: Dr. Athos Suárez"

—Mamá.

—¿Sí, hijito?

—¿Que es un "Shock anafiláctico"

—Ésa es la palabra que no me acordaba. Según me dijeron, es un… ataque de alergia violento, que te mata en minutos. 

Max se alteró cuando escuchó eso.  Y su respiración empezó a entrecortarse.  Y se sintió nuevamente como un niño pequeño cuando pregunta por qué su papá no está más.

MI PRIMERA CITA CON MAXHistorias para obsesionarse. Descúbrelo ahora