En ese momento, en el otro extremo de la ciudad, el Hospital General recibía varios pacientes traídos en ambulancia.
El médico de emergencias los recibió y preguntó a los paramédicos qué casos tenían.
—Están todos en shock, con síntomas similares. Fuerte dolor de cabeza, enrojecimiento de ojos, vómitos. También se constata ictericia en dos de ellos. Ninguno con menos de 40 grados de fiebre.
Los familiares dicen que hace varios días que tienen síntomas pero recién hoy se agravaron al punto de entrar en shock.
—Esto tiene aspecto de infección, pero me llama la atención la ictericia y los ojos enrojecidos. ¿No saben los familiares si estuvieron expuestos a algo, alguna fuente de infección común a todos?
—No nos saben decir, porque todos empezaron con síntomas leves hace días, y por eso no pueden relacionarlos con alguna actividad o alimento que haya provocado eso.
El médico de guardia revisó a todos los pacientes, y todos presentaban síntomas similares.
—La fiebre alta en todos, no miente. Llamen a Zambrano.
Zambrano era el más renombrado infectólogo de la ciudad. Tardó una hora en acudir y revisó a los pacientes. Al final, concluyó:
—Hagan prueba bacteriológica por leptospirosis.
Se les hizo análisis de sangre a todos, y cuando Zambrano leyó los informes, se puso pálido. El médico de guardia que estaba con él, notó que el especialista estaba alterado y le preguntó si estaba todo bien.
—Es leptospirosis, pero ninguna de las cepas que hayamos conocido— y le extendió el papel con los análisis. El médico leyó y no podía creer. En la descripción decía:
—"Resistente a :
Penicilina g sódica,
Doxicilina
Azitromicina
Ceftriaxona.
Cefotaxima.
Doxiciclina
Eso significaba que se estaban enfrentando a un microorganismo que había desarrollado resistencia a todos los antibióticos que siempre se usaron contra la bacteria.
El médico miró al especialista con expresión de desolación.
—Entonces ¿no tenemos con qué combatirla? ¿no hay esperanza para esa gente?
En ese momento entró una enfermera recibiendo a paramédicos.
—Doctor, entraron otros cuatro con los mismos síntomas. Y me informan que vienen seis más en camino.
Zambrano y el médico se miraron con angustia.
—Eviten el contacto con cualquier fluido corporal, sobre todo la orina. Comuníquense ya con la dirección de salud y que instruyan a la población de que tomen medidas preventivas contra la leptospirosis. Preparen camas para recibir más gente. Esto es oficialmente una epidemia, y de las peores.
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MI PRIMERA CITA CON MAX
RomanceSecuela del capítulo piloto. +18. Erizo, una adolescente que ha estado sumergida en el estudio y en los libros, en unas vacaciones conoce y se enamora apasionadamente de Max, un muchacho con una historia de pobreza y sufrimientos desde muy pequeño...
