EL DÍA MAS ESPERADO LLEGÓÓÓÓÓÓÓÓ. QUE LO DISFRUTEN.
BESOS
***
—Aless—susurré.
—Quería hablar contigo, y esta parece ser la única forma—
Mi susto inicial, se desvaneció, avivando el dolor y la rabia.
—No. Esta no es la única forma, porque nosotros no tenemos que hablar. Las explicaciones podrías habérmelas dado, durante todo el tiempo del proyecto, cuando lo nuestro se volvió oficial. ¡Incluso cuando te conocí!—alcé la voz—no ahora que la cagaste—
—Dam, escúchame. De verdad te debo una explicación, si me dejaras...—las lágrimas acudieron a mis ojos.
—No—me reprendí mentalmente cuando me tembló la voz—no hay más que hablar—
—Si hay que hablar, Alejandra. Nos merecemos esta conversación—cerré los ojos cuando me rodaron las lágrimas por las mejillas—esa niña no es mía—
— ¿Aparte de que me engañas a mí, le vas a negar tu paternidad a ella? Si las cosas son así, no quiero escucharte—
—Dam—me llené de coraje otra vez.
— ¡No!—Richie se acercó, abrazándome la cintura.
—Dame solo dos minutos—mi hermana se asomó al cuarto.
—Ni dos minutos, ni mierda. Porque no te quiero escuchar—
—Alejandra, no seas rencorosa—abrí la boca consternada.
— ¡¿Rencorosa yo?! Tú eres el infiel, el mentiroso, ¿y la que debe pedir perdón por estar molesta, debo ser yo? Como te parece que no, Alessandro Castelli. Si no querías que te odiara, debiste pensar en no mentirme tú primero, diciendo ser soltero, cuando ya tenías una familia—
—Dam...—
— ¡¡Que no, joder!!—le grité.
—Pues mi respuesta seguirá siendo, sí. Y si no me vas a escuchar por teléfono, te buscaré personalmente. Y se acabó—sonreí malvada.
— ¿Quieres apostar? Bien. Adelante. Búscame. Si es que consigues encontrarme—y antes de que dijera algo, corté la llamada.
A ver si daba con mí paradero fuera del país.
Miré hacia abajo, al pequeño que seguía pegado a mí. Le acaricié los cabellos y él me miró.
— ¿Estás bien?—le sonreí.
—Digamos que sí. No pasa nada—miré a la puerta donde antes estaba mi hermana.
— ¿Richie?—le dijo ella—tu madre te estaba buscando, que vayas donde ella—el pequeño afirmó y me soltó, tomando su mochila y corriendo fuera del cuarto—lo escuché todo—entró hasta donde yo estaba, tocándome el hombro— ¿Cómo estás?—
—Hago lo que puedo. Pero el me dificulta las cosas. Dice que quiere que lo hablemos todo, que nada es lo que parece, y ya me dijo que esa niña no era suya—
— ¿La negó?—
—No sé, y si es así, no quiero saber nada de él. Aunque yo sea adulta, sé lo difícil que es vivir con padres que se pelean día y noche. Y que uno de ellos no te quiera. Defenderé a esa niña por encima de todo. Y si él la va a negar, con tal de estar conmigo, yo voy a dar el paso al costado aunque me duela—me abrazó.
—Es muy inteligente de tu parte. Pero...—me hizo verla—no hasta que lo hables con él a tu regreso. Sin explicación previa, no puedes dar el paso al costado. Y si es necesario que te ate la boca con cinta para que lo dejes hablar, lo voy a hacer—me señaló.
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MARIDO POR ENCARGO
RomanceDamaris y su novio Pablo acaban de romper su noviazgo de tres años, y ella no puede estar más feliz al sentirse libre del baboso de su ex. Está dispuesta a tirarlo todo por la borda y comenzar de cero. Así que toma sus maletas y se va a vivir un tie...
