CAPITULO 6: AÑO SABÁTICO

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Al otro día, cuando supe que ya mi jefa estaría activa en la oficina y no me gritaría por teléfono por llamarla antes de su segunda taza de café, me senté en la terraza para hablarle con calma y contarle lo que me pasaba. Liliana y yo siempre nos habíamos llevado muy bien. Podía casi que considerarla una amiga. Amable, divertida, humana y muy buena líder. Y aunque nunca en la vida le había pedido favores, esta vez sí que recurriría a ella. Atenta y alegre como siempre, me atendió como si fuera su hermana y no una empleada más, encargada de hacer publicidad a otras empresas o personas en Colombia. Y cuando le conté mi caso, de que necesitaba ese largo respiro, o ella tambien sería responsable del asesinato de una vieja decrepita, solo estalló a reír, como si nunca le hubiesen contado mejor chiste que ese. Quise que la tierra me tragara completa. Porque al parecer había metido las patas y se iba a negar a mi petición.

—Damaris, no puedo creer lo que me cuentas. ¿De verdad tu madre hizo eso?—

—Sí, Liliana. Yo... de veras necesito quedarme aquí, lejos de ella. O voy a matarla. Pero creo que abuso de la empresa y tu confianza. Así que lo entenderé si no me crees, y debo volver a Colombia para entrar de vacaciones el miércoles—

—Espera, espera. Yo no he dicho eso. Si lo dices porque me reí de tu historia, fue por tu forma de vengarte. Si esa zorra iba por la casa y la fortuna, acabas de dejarla sin nada—suspiré.

Al menos aun no me había dicho que no.

—Pienso que podemos hacer un trato, tú y yo. Porque la verdad el hecho de que estés allá, me viene de perlas a mí—fruncí el ceño, aunque ella no me veía.

— ¿Por qué?—

—Hay una agencia de viajes aquí, que ha solicitado nuestros servicios. Necesitan publicidad de la buena para su nuevo destino turístico. Santorini. Y para ello es necesario viajar, para tomar fotos y vídeos. Iba a mandar a uno de mis chicos, para ese trabajo, pero el que tú estés allá, hace que me ahorre el pasaje de ida y el hotel—

— ¿De cuánto tiempo estamos hablando?—

—El proyecto debe incluir todas las estaciones del año. No solo en verano hay viajeros. Todos tus viáticos serán puestos en tu cuenta para lo que necesites. Y tendrás tu sueldo como siempre. Lo único que no corre por nuestra cuenta es la alimentación y el alojamiento, porque ya lo tienes. El ideal es que te quedes hasta mayo del otro año—me puse súbitamente de pie.

—Liliana... tu... ¿tú me estás hablando en serio?—no pude evitar sonreír.

—Sí. Lamento si no te parece la propuesta, pero es lo único que puedo ofrecer. ¿Lo tomas? ¿O te vienes el domingo?—

—No... no. Si me gusta la propuesta. Acepto. Yo me encargo de ese proyecto sin problemas—

Sentí como si me quitaran un peso de encima.

—Perfecto. En el transcurso de los días te mandaré el documento con el proyecto de la agencia, para que empieces a recopilar información. Tambien los papeles legales para que te quedes todo ese tiempo en Santorini—

—De eso ya se va encargando mi abogada Natalie, pero me servirá de ayuda la carta de la empresa, para adjuntar con los permisos—

—De acuerdo—

—Liliana, mi amiga Mellys tambien está aquí—chasqueó la lengua.

—Ahí sí lo siento, Damaris. Pero a ella la requiero el miércoles aquí. Si pensabas pedirme para que se quedara contigo, lo lamento pero me debo negar—

—No pasa nada. Lo entiendo—afirmó.

Terminamos de organizarlo todo, y cuando por fin corté la llamada, no pude evitar dar saltitos y sonreír. Ahora no solo me quedaba aquí para no enfrentar a la bruja, sino que tenía una excusa, quedándome por trabajo.

MARIDO POR ENCARGOHistorias para obsesionarse. Descúbrelo ahora