PARA LAS QUE SE PREGUNTABAN COMO SERÍA DAM DE PELO LISO, EN MULTIMEDIA PUEDEN VERLA. GRACIAS A ANDREA AGUIRRE POR ACEPTAR SER MI DAM.
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El día del viaje llegó, y mi padre y su novia nos acompañaron hasta el aeropuerto. Mi hermana y David eran los más felices. A mí me entusiasmaba el hecho de ver de nuevo Santorini y saludar a Angie y a Richie, pero lo que había pasado con Aless, me seguía aguando el paseo y amargándome el día.
De día me ocupaba en muchas cosas, tanto de fotografía, como el ordenar la casa y preparar el viaje. De noche era más diferente. Lloraba hasta quedarme dormida y soñaba con él, cada noche. En los sueños, nada de esto había pasado, nunca me había traicionado y seguíamos juntos. O venía como una sombra, a amarme hasta hacerme ver las estrellas, pidiéndome perdón incontables veces. Y cuando despertaba, o bien volvía al punto uno, de llorar hasta quedarme dormida, o no satisfecha con la forma en que el sueño había finalizado, me tocaba yo sola hasta llegar al orgasmo y finalmente dormir.
El continuaba llamándome, pero no respondía a sus llamadas y ni siquiera a sus mensajes. Tampoco a los de Mellysa. Pensé en bloquearlos a ambos, pero Natalie fue la que me detuvo de mi intento. Sí. Era bueno estar enojada con Melly luego de lo que hizo, al taparle su engaño, y ella tambien estaba enojada y no le hablaba. Pero según mi abogada, romper una amistad de años y teniendo en cuenta que trabajábamos en el mismo lugar, no era lo mejor. Decía que con ella tambien tendría que hablar a mi regreso y tratar de perdonarla. Y era posible que sí. Que a Mellysa la perdonara, ella había prometido esconder el secreto y ya después no pudo romper la promesa cuando él y yo nos enamoramos. Pero perdonar a Aless... ¿podía perdonar una infidelidad? La de Pablo con esa tal Irina, o las demás amantes me importó un rábano, porque en parte fue lo que me sirvió para darle la estocada y terminar nuestra relación. Pero la de Alessandro, cuando él se convirtió en mi cielo, en mi mundo y me hizo sentir por primera vez, tan enamorada... No estaba tan segura de que lo consiguiera. Y si lo lograba, me iba a costar un infierno.
Montamos en el avión, temprano en la mañana, y llegamos al día siguiente a Santorini. Ally, feliz de la vida, mirándolo todo y soltando grititos de felicidad por su paseo. ¿David? Más verde que una lechuga y más mareado que si hubiese dado cientos de vueltas con los ojos cerrados. Mi hermana lo llevaba del brazo, por si perdía pie, de todo lo que se le tambaleaba el mundo. Pero igualmente se alejaba por momentos, para que yo le hiciera fotos allí y allá. Tomamos un taxi que nos llevó a la casa y al llegar frente a la puerta, no pude esconder mi emoción.
Aquí tambien me sentía como en casa.
—Dam, esto es precioso—Ally dio una vuelta de 360 grados, mirándolo todo, boquiabierta.
—Y esta casa es de las dos, querida hermana. Las únicas personas que no pueden venir a ella son Ofelia y Eugenia—sonrió.
— ¿O sea que puedo venir a vacacionar aquí cuantas veces yo lo desee?—afirmé.
—Es nuestra herencia del amante de mamá—toqué la puerta dos veces, y respiré profundo, sintiendo ansiedad de ver a mi amiga y al pequeño Richie.
Cuando la puerta se abrió, ella se llevó las manos al rostro, soltando un grito, y después abrazándome.
— ¡Damaris! ¿Qué estás haciendo aquí?—sonreí, abrazándola fuerte.
—Hola, Angie. Quise venir de vacaciones de nuevo. Terminé mi trabajo por este año y dije: ¿Por qué no?—sonrió con lágrimas en los ojos, feliz de verme—pero no vine sola—atraje a Ally a mi lado—te presento a mi hermana Ally. La única de nosotras que no conocías—
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MARIDO POR ENCARGO
RomansaDamaris y su novio Pablo acaban de romper su noviazgo de tres años, y ella no puede estar más feliz al sentirse libre del baboso de su ex. Está dispuesta a tirarlo todo por la borda y comenzar de cero. Así que toma sus maletas y se va a vivir un tie...
