—¡Salgan todos de aquí! ¡AHORA!—. Ordenó la cazadora en cuanto se levantaba lo más rápido que podía.
Técnica del perfume: Fragancia de agua.
Con los gritos aterrorizados de los herreros detrás de ella, desenfundó su espada y recordando algunos movimientos básicos que le había visto a Giyuu durante su entrenamiento, comenzó a hacer cortes asemejando al baile de un río, al mismo tiempo que evitaba sus múltiples extremidades. Y en uno de los movimientos de su espada, notó que al romper aquella vasija en la parte superior de ese monstruo, no volvían a regenerarse.
—¡Kyojuro! ¡No!
La cazadora giró su cuerpo parcialmente al escuchar a Shinjuro regañar a su prometido. Vio a ambos Rengoku batallar entre ellos, el patriarca sosteniendo a su hijo del tronco con ambos brazos y el demonio esforzándose para caminar hacia al frente y así poder desenfundar su espada.
—¡Rengoku-sama! ¡Voy a necesitar toda la ayuda posible!—. No pudo enfocarse totalmente en ellos en cuanto escuchó los gritos de otras personas a lo lejos.
Sin dudarlo, ella se lanzó del edificio, aprovechando que el techo estaba destrozado. Con un par de saltos, aterrizó al romper la vasija de uno de los monstruos.
El escalofrío en la espalda de la cazadora se aumentó otro poco cuando vió la cantidad numerosa de esas criaturas.
—¡ENEMIGOS! ¡¡DEMONIOS!!—. Anunció un herrero desde una torre mientras golpeaba la campana de alerta.
Fumiko dirigió su mirada hacia arriba, notando como una de esas criaturas se dirigían a él.
—¡PROTEJAN A LOS JEFES DE FAMILIA! ¡ALERTEN A LOS PILARES! ¡¡SAQUEN AL JEFE DE AQUÍ!!—. Seguía ordenando con fuerza.
Técnica del perfume: Fragancia de trueno.
Enfocando su respiración en sus piernas, tal como Tengen se lo había enseñado, Fumiko consiguió escalar a gran velocidad hasta partir la vasija del pescado deforme en un corte horizontal, aterrizando justo a un lado del herrero.
—¡Gra- Gracias!—. Dando un paso atrás para darle espacio a la cazadora, el herrero inclinó nerviosamente la cabeza.
—Descuida, la ayuda ya viene en camino—. Una vez más, Fumiko saltó para acabar con más de esas criaturas que estaban encima de un techo.
Respiración de la llama: Quinta postura. Tigre de fuego.
La cazadora abrió los ojos sorprendida al ver cómo el felino hecho de fuego acababa con tres pescados a la vez. Casi al instante, ella se dejó atrapar en los brazos de su prometido.
—¡Kyo!—. Exclamó aliviada al mismo tiempo que le abrazaba el cuello. —¡Tenemos que proteger a la gente!
—¡HERMANO! ¡FUMIKO-CHAN! ¡PADRE!—. En el cielo, el grito aterrado de Senjuro los alertó a ambos. —¡¡AUXILIO!!
Estaba siendo capturado por otra clase de demonio. Parecía ser más humanoide, con la diferencia de tener alas en vez de brazos.
—¡Kyojuro, lánzame!—. Ella le puso una mano sobre su máscara, mostrando mucho pánico en sus ojos.
Sin dudarlo mucho, él se encogió lo suficiente para tomar impulso y así lanzar a su prometida a los cielos.
El demonio con alas se reía al ver como sufría el chico, sin embargo, su sonrisa se borró al ver a la cazadora e incluso ella le correspondió el impacto cuando vio sus ojos.
"¿Luna creciente 4?", aunque, sin querer perder mucho tiempo en tanta conmoción, ella apretó su espada para prepararse.
Respiración de la llama: Cuarta postura. Ola de llamas ardientes.
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El calor de tu sonrisa
FanfictionUna tragedia es todo lo que basta para que se conozcan y cambien sus vidas por siempre. Sé bienvenido a la historia de Nakamura Fumiko y su camino para convertirse en cazadora de demonios. Este es un loco OCxPersonaje / LectoraxPersonaje. Advierto q...
