¿A quién no le gusta despertar en una mañana sabiendo que no tienes ningún pendiente?
Ya habían pasado dos meses desde aquel incidente con los demonios sombra, al igual que el anuncio del retiro del Pilar del sonido.
Y tal como Fumiko había sospechado, los encargos como Pilar de la Llama habían aumentado el triple. Teniendo ahora que repartirse los deberes de Uzui entre los otros 8 cazadores de alto rango, el tiempo para estar en casa se había vuelto mínimo.
Fumiko apenas podía hacer espacio para escribirle cartas a Senjuro durante las noches. Muchas veces tuvo que desvelarse para poder responder y leer todos los mensajes del menor de los Rengoku.
Aunque, como bien había aprendido de su mentor, cuando haces un excelente trabajo, el resultado siempre será prometedor. No importaba qué tan pesado fuera el cumplir las misiones del Pilar del sonido y las de ella, Fumiko siempre daba su máximo esfuerzo e incluso un poco más.
Y gracias a eso, el Patrón les había otorgado dos semanas de descanso a todos los Pilares.
Fumiko giró ligeramente su cabeza para poder abrazar su almohada y así seguir durmiendo cómodamente. Pero en vez de poder seguir disfrutando de su pequeño sueño, un olor en el aire la comenzó a traer a la realidad, sobre todo porque iba gradualmente en aumento.
Gruñó molesta en cuanto se giraba para poder sentarse.
—Buenos días, Kyo—. Sin abrir todavía los ojos, ella habló al aire antes de bostezar y estirarse.
Cuando pudo disipar el poco sueño que le quedaba, giró su cabeza para divisar al demonio, solo para darse cuenta que él no estaba ahí.
Desde aquella pesadilla que había tenido, a veces no encontrarlo a su lado la ponía nerviosa.
Se mordió ligeramente la lengua para calmarse, al mismo tiempo que se levantaba y así irse a arreglar, aunque aquel olor que la había despertado, se volvía cada vez más penetrante.
"¿Por qué huele a quemado?", reprochó su mente.
Una vez lista, deslizó la puerta de su habitación y se dirigió a la cocina, ya que usualmente ahí se encontraba con los hermanos Rengoku para desayunar.
Pero la escena frente a ella le detuvo el corazón por un momento.
—¡Fumiko-chan! ¡Buenos días!—. Saludó efusivo el menor mientras corría a abrazarla. —¡Feliz cumpleaños!
Fumiko parpadeó impactada al recibir al muchacho, quedándose sin palabras.
Por un momento se le había olvidado que ya iba a cumplir años. Aunque esa era la menor de sus preocupaciones.
—Mi hermano y yo te estamos haciendo el desayuno—. Explicó él, sonriendo increíblemente contento y con toda la cara llena de masa.
Por su parte, su prometido no había parado de remover con entusiasmo un tazón, incluso después de haber notado su presencia.
Toda la cocina era un desastre. No solo Senjuro tenía masa en la cara, sino también las paredes. La mesa de centro estaba repleta de ingredientes usados y el olor a quemado provenía de una sartén puesta a fuego alto. Kyojuro por su lado se veía completamente enérgico, con la ropa negra a medio quemar y la cara manchada con hollín.
—¿¡Qué creen que están haciendo?!—. Gritó exaltado el padre de los muchachos, entrando a la cocina.
—¡Hoy es el cumpleaños de Fumiko-chan!—. Anunció Senjuro, yendo con su hermano para quitarle el tazón de sus manos y que Kyojuro se encargara de mover lo que fuera que estaba en el sartén.
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El calor de tu sonrisa
Fiksi PenggemarUna tragedia es todo lo que basta para que se conozcan y cambien sus vidas por siempre. Sé bienvenido a la historia de Nakamura Fumiko y su camino para convertirse en cazadora de demonios. Este es un loco OCxPersonaje / LectoraxPersonaje. Advierto q...
