"¿A qué idiota se le ocurre secuestrar a la familia de un Pilar?"
A toda velocidad, Fumiko hacía una serie de movimientos, mezclando la mayoría de las posturas de la Respiración de la llama, de vez en cuando iluminando con tonos naranjas cada calle.
Mientras que al otro lado del pueblo, Shinjuro también ayudaba como podía, buscando eliminar la mayoría de las sombras.
En uno de sus recorridos, Fumiko se cruzó con dos demonios, ambos corriendo aterrados lejos de ella. De un solo corte, acabó con uno, mientras al otro lo derrumbó, acorralándolo en el suelo.
—¿Se han llevado a más gente?—. Fríamente, Fumiko le pisó el pecho al demonio, acercando su espada poco a poco a su cuello.
—Yo... yo no sé nada...—. Declaró, verdaderamente aterrado.
—Los demonios no trabajan en conjunto. ¿Por qué ustedes sí?
—Mi... Mi reina...—. Balbuceó, temblando con fuerza.
Fumiko balanceó su espada, cortando su cabeza fácilmente.
—Un enjambre...—. Analizó para sí misma, sin perder ni un segundo para continuar con su deber. —Justo lo que necesitaba.
No solo habían sido unos ineptos al no haber pensado con cuidado sus opciones, pero el hecho que se presentaran justo después de que Fumiko había tenido una pesadilla y que además hubieran secuestrado a Senjuro...
Definitivamente la iban a pasar MUY mal.
...
—¡Esto es grave! ¡Muy grave!
—¿Ahora que sucede?—. Se alzó nuevamente aquella voz.
—¡No son solo cazadores! ¡Son... Son Pilares y están acabando con todos nosotros!
El terror en conjunto se hizo presente.
Kyojuro resonó una risa mientras volvía a removerse con fuerza. Si tan solo pudiera liberarse, verían que había cosas peores que temer.
—¡Nos dijeron que aquí no había cazadores! ¡Mucho menos Pilares!
—¡SILENCIO!—. De entre todos los murmullos, esa voz los hizo callar a todos. —¿No lo entienden? ¡Si logramos derrotarlos, podremos presentarnos frente al rey demonio y pedirle un poco de su sangre!
—¡Pe- pero tenemos unas cuantas personas! ¡Eso no será suficiente para darnos fuerza!
—¡No importa! ¡Mientras siga siendo de noche, podremos invocar más sombras! ¡Tan solo hay que matarlos!
Aquel terror se disminuyó solo un poco en cuanto toda la atención se giró hacia su prisionero.
—¿Y qué hacemos con él?
Kyojuro se quedó quieto, atento a lo que escuchaba. Tal vez estos demonios eran muy tontos.
La risa de la reina resonó con fuerza.
—Vamos a darle otro problema a los cazadores...
...
—Bien... El plan es simple—. Habló en voz alta Shinjuro, pensando que si lo discutía consigo mismo, iba a lograr convencerse. —Encuentra a tu hijo y llévalo con Nakamura...
De pronto, por estar recorriendo por segunda vez las mismas calles de antes, Fumiko se reencontró con el patriarca.
—¡Rengoku-sama! ¿Alguna señal de él?
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El calor de tu sonrisa
أدب الهواةUna tragedia es todo lo que basta para que se conozcan y cambien sus vidas por siempre. Sé bienvenido a la historia de Nakamura Fumiko y su camino para convertirse en cazadora de demonios. Este es un loco OCxPersonaje / LectoraxPersonaje. Advierto q...
