Jamás pensó que volvería a escuchar ese silencio tan ensordecedor característico de la pena y el dolor.
Era parecido al que escuchó cuando su madre falleció. Aunque un poco más ligero porque la situación era diferente.
Mordió su cuerda con fuerza.
La situación había sido diferente gracias a él.
No la protegió como lo había prometido... Pero la había salvado.
¿Por qué no era suficiente para sentirse bien?
¿Por qué el pesar en su pecho no desaparecía?
Ella no había muerto... Pero estuvo a punto de hacerlo. En sus brazos, para empeorar las cosas.
Parpadeó un par de veces para disipar las ganas de llorar.
¡No! No. Estaba viva. Él la había salvado. No debía importar nada más.
... ¿Cierto?
Le observó la cara. Se veía tan pacífica.
Pero eso no lo calmaba. No con ese parche cubriéndole la mejilla y mucho menos con todos los vendajes que le envolvían gran parte de su cuerpo.
—Kyojuro—. Llamó su padre. —¿Estás bien?
Lentamente, asintió, sin despegar los ojos de Fumiko.
Shinjuro exhaló preocupado mientras le pasaba su mano por la espalda en un intento de consolarlo.
—¿Y tú? ¿Senjuro?
El menor estaba sentado en una silla a un lado de su padre, con la cabeza escondida entre sus brazos y apoyado en la cama de la cazadora. Con el llamado, levantó parcialmente su cara empapada de lágrimas angustiadas.
—Má- Más o menos—. Consiguió responder en un hilo de voz.
El antiguo Pilar asintió, inclinándose lo suficiente para abrazarlo, provocando que Senjuro sollozara con más fuerza.
Escuchar a su hermano menor llorar le apretó más el nudo en su garganta y sin embargo, se esforzaba por no llorar, convencido que no había motivo de porqué hacerlo. Ella seguía viva. Punto.
—Hola, hola, familia Rengoku—. Resonó la preocupada voz de Shinobu desde la puerta, pero el demonio no quiso voltear a verla. —¿Puedo pasar?
—Adelante—. Respondió el antiguo Pilar, soltando a Senjuro para poder apoyar sus codos sobre sus piernas y entrelazar sus manos.
El menor se talló los ojos antes de enderezar su espalda, agachando la cabeza y apretando los puños sobre su regazo.
—Vengo a darles un reporte sobre su estado—. Por fin interesado, Kyojuro giró su cabeza para prestarle atención a la jefa de la finca. —Está respondiendo perfectamente al tratamiento. Afortunadamente ninguna de sus heridas se infectó, las fracturas de su mano se mantuvieron al mínimo y el trapecio se esta desinflamando a buen ritmo. Es muy probable que despierte en un par de días más—. Shinobu dirigió su mirada a su compañera y casi enseguida al demonio. —No se preocupen, ella es muy fuerte. Estará bien en poco tiempo.
Senjuro resopló suavemente con alivio, relajándose solo un poco.
—Mmm—. El patriarca resonó con entendimiento. —Con respecto a lo sucedido, ¿hay noticias?
—Así es—. El Pilar del insecto asintió lentamente. —Me han informado que fue una emboscada. La tercera, cuarta y quinta luna aparecieron esa noche. Hasta ahora sabemos que Kanroji-san derrotó a la cuarta con ayuda de Tanjiro-san y Tokito-san se encargó de la quinta junto con Rengoku-san. Debido a que Fumiko-san sigue inconsciente, no sabemos cuál fue el resultado de su enfrentamiento.
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El calor de tu sonrisa
FanfictionUna tragedia es todo lo que basta para que se conozcan y cambien sus vidas por siempre. Sé bienvenido a la historia de Nakamura Fumiko y su camino para convertirse en cazadora de demonios. Este es un loco OCxPersonaje / LectoraxPersonaje. Advierto q...
