—A... Akaza—. Susurró Fumiko con pánico.
Apretó con un poco más de fuerza al Pilar del agua en su pecho, tratando de compartir el poco calor corporal que había ganado hace unos momentos.
"Ahora entiendo porqué Tomioka-san estaba tan preocupado de verme", declaró su mente en cuanto miraba los ojos dorados del recién llegado.
¿Por qué siempre aparecía en el momento menos indicado?
—¡Oh! ¡Akaza-dono!—. Estando en el suelo, Douma agitó un brazo de lado a lado. —¡Yu-ju! ¡Hola!
La atención de Fumiko se enfocó en la segunda luna, tragando saliva con terror y al igual que ella, el nombrado se giró lo suficiente para encarar a quién lo llamaba.
—Creo que me encontré con el Pilar de la llama que había mencionado—. Después de haberse arrastrado para conectar su parte inferior con su torso, Douma se puso de pie. —¿Por qué no me dijo que era mujer? Y una muy fuerte, por cierto.
Los ojos de la chica se posaron en el demonio tatuado, pensando que él respondería de forma burlona o algo por el estilo. Y sin embargo, la tercera luna se quedó callado, transmitiendo una tensión inexplicable y para sorpresa de la cazadora, una esencia de fastidio y asco.
—¿Por qué quería encontrarla?—. Insistió Douma con su acartonada dulzura. —¿Acaso está pensando en comérsela?
Akaza continúo en silencio, apretando sus puños a sus costados con fuerza. Fumiko no podía verle la cara, pero asumió que él estaba apretando la mandíbula por la furiosa esencia que emanaba.
No obstante, la cazadora prefirió ignorar la situación frente a ella, frenéticamente mirando a su alrededor en búsqueda de una ruta de escape. Si mantenía a su compañero a su lado, no sería capaz de cortarle la cabeza a nadie.
A su costado, divisó el hueco por el que ella había llegado.
—Porque si no es así, yo con gusto-
Sin quererlo dejar de terminar de hablar, Akaza abalanzó su pierna para atacarlo, pero esta vez Douma lo evitó, cortándole la extremidad. En cuanto el demonio tatuado retrocedía un poco, la segunda luna chasqueó la lengua en negación.
—No está pensando en retarme justo ahora, ¿o sí? ¿Akaza-dono?—. Preguntó Douma con una sonrisa extraña, siendo que, a pesar que su entonación parecía ser amable, había un rastro de amenaza escondida. —¿Justo ahora que la cazadora está huyendo?
Con Giyuu todavía en sus brazos, Fumiko se las había arreglado para levantarse a pesar que los dedos de sus pies estaban prácticamente congelados, cojeando al caminar.
La tercera luna no le quitó la mirada de encima a su superior mientras varias venas se resaltaban en su cara.
—Escucha animal—. Gruñó en voz baja. —Ella es mía, así que no te atrevas a tocarle otro cabello.
—¿Oh? Y por qué cree que haría... ¡Eso!—. Abanicando una ráfaga de hielo, Douma apuntó a la chica, buscando impedir que diera otro paso.
Muerte destructiva: Aniquilación.
Para el desconcierto total de la segunda luna, Akaza se interpuso en el ataque, destruyendo casi por completo la pared de hielo que se iba a formar.
—No estaba preguntando—. Retó el demonio tatuado con seriedad. —Estaba advirtiendo.
Balanceándose en un solo pie, la Pilar de la llama temblaba por el frío que todavía persistía y miraba con incredulidad a su inesperado protector. De algún modo, no le sorprendía que la quisiera mantener con vida, pero aún así, era impactante ver como nuevamente él se comportaba tan seco frente a su superior.
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El calor de tu sonrisa
FanfictionUna tragedia es todo lo que basta para que se conozcan y cambien sus vidas por siempre. Sé bienvenido a la historia de Nakamura Fumiko y su camino para convertirse en cazadora de demonios. Este es un loco OCxPersonaje / LectoraxPersonaje. Advierto q...
