—¡Eso sí que fue aterrador!—. Sosteniendo el brazo de Fumiko, Mitsuri se llevó un puño debajo de su barbilla.
—Yo sigo preocupada, Nakamura-san—. Le siguió Shinobu. —¿Por qué querías retirarte?
Fumiko resopló con decepción, mirando sus pies mientras sus compañeras derrochaban una esencia de angustia. Definitivamente estar al medio de ellas... Era ligeramente sofocante.
Después que la reunión había terminado, las tres Pilares se dirigían de vuelta a la Finca de las Mariposas. Según Shinobu, Fumiko todavía necesitaba descansar más y aunque Mitsuri ya estaba liberada de su tratamiento, estaba ahí para cuidar a su amiga.
—No me considero digna de ser cazadora en lo absoluto—. Confesó de pronto, mordiéndose el labio inferior.
—Pero Fumiko-chan, Iguro-san tiene razón, tú fuiste la primera en desarrollar la marca. Si eso no es ser digno, ¡no sé lo que es!—. Le debatió Mitsuri.
—Nos estás mintiendo, ¿cierto?—. Analizó Shinobu, bajando la voz y poniendo su mano en la espalda de su compañera.
Ella no respondió. Simplemente suspiró pesadamente.
—Rengoku-sama te dijo algo, ¿no es cierto?—. Teorizó irritada la peli-rosa. —¡Uuuuy! ¡Ese señor tiene un temperamento terrible!—. Se quejó en una voz chillona e hizo un puchero en un intento de parecer molesta, aunque en realidad se veía muy tierna.
—No fue solo él, Mitsuri-chan—. Respondió Fumiko, todavía negándose a levantar la cara del suelo. —Kyojuro y Senjuro también quieren que deje de ser cazadora.
Ambas Pilares abrieron los ojos sorprendidas y casi de inmediato intercambiaron miradas entre ellas.
—¿Rengoku-san quiere que dejes de ser cazadora?—. Preguntó la Pilar del insecto. —Vaya... Me cuesta trabajo creerlo.
—Imagínate yo...—. Con una mirada decepcionada, Fumiko se giró lo suficiente para encarar a Shinobu.
—Tal vez Rengoku-san solo quiere protegerte—. Declaró Mitsuri, regresando a su esencia de preocupación.
La Pilar de la llama bufó y volvió a mirar el suelo, pero esta vez frunciendo el ceño.
—Él no tiene un gramo de derecho a decirme que deje de ser cazadora. Aún siendo demonio, él sigue siendo cazador.
—Entonces tal vez esté conflictuado—. Aprovechando que su mano seguía en su espalda, Shinobu le dio unas suaves palmadas, como queriendo calmarla.
Y gracias a eso, la decepción de antes regresó a su pecho. Con ese nuevo punto de vista, ahora tenía sentido del porqué él no había intervenido tanto en la plática, o incluso porque no pudo verla a los ojos al pedirle que dejara de ser cazadora.
—Tal vez—. Exclamó comprensiva. —Miren, yo entiendo mi lugar como Pilar. Sé que estamos luchando por algo más grande que nosotros mismos pero... ¿Qué quieren que haga si las personas que más amo no quieren que siga arriesgando mi vida?
—¿Pero qué es lo que quieres tú?—. Shinobu se agachó ligeramente, intentando conectar sus ojos con los de su compañera.
Fumiko tomó aire y se enderezó ligeramente.
¡BOOOOOOOOOM!
Con los nervios a flor de piel por el susto, las tres Pilares enfocaron su atención al lugar donde había provenido aquella explosión. Para su mala suerte, venía de la Finca a donde se dirigían, pero para su buena suerte, ya se encontraban bastante cerca.
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El calor de tu sonrisa
FanfictionUna tragedia es todo lo que basta para que se conozcan y cambien sus vidas por siempre. Sé bienvenido a la historia de Nakamura Fumiko y su camino para convertirse en cazadora de demonios. Este es un loco OCxPersonaje / LectoraxPersonaje. Advierto q...
