Si tuviera que enlistar Pilar por Pilar cómo es que se sentían al respecto con ella, sería difícil de describir con exactitud. Después de todo, tal como lo había dicho antes, no los conocía bien a todos, por lo que la mayor parte de lo que veía en ellos eran meras especulaciones.
Por lo menos estaba segura que Mitsuri estaba más que encantada de tenerla como compañera otra vez. Igualmente, Shinobu estaba un poco más familiarizada con ella, así que recibirla como otra Pilar fue un poco más fácil. Sin mencionar que ahora serían tres mujeres en las líneas de los cazadores de mayor rango, por lo que su relación entre ellas se había vuelto solo un poco más amena.
Con el resto, era complicado.
Tokito Muichiro, Pilar de la niebla y Tomioka Giyuu, Pilar del agua; realmente no le dieron mucha importancia que ella se volviera su compañera.
Himejima Gyomei, Pilar de la roca y Uzui Tengen, Pilar del sonido, todavía tenían sus reservas sobre el tema. Al menos el último porque él seguía concentrado en otra misión.
Y por último Iguro Obanai, Pilar de la serpiente y Shinazugawa Sanemi, Pilar del viento, los cuales no tenían mucha tolerancia para siquiera verla.
Aunque todos seguían incómodos con las nuevas noticias, en algún momento iban a tener que aceptarlas. Después de todo, Muzan Kibutsuji seguía suelto por ahí, al igual que las 6 lunas superiores.
—Llegamos—. Anunció Fumiko con un poco de cansancio, entrando a la residencia Rengoku.
Justamente el patriarca de los Rengoku y ella iban volviendo de la dura reunión que habían tenido. Desafortunadamente, aunque Fumiko se había vuelto un Pilar en última instancia, de todos modos tuvo que volver a casa con las tenebrosas medidas de seguridad, pero su cansancio se debía principalmente al enorme desgaste emocional que había sufrido.
—¡Padre! ¡Fumiko-chan!—. Exclamó Senjuro, saliendo de la cocina lo más rápido que pudo para saludarlos apropiadamente.
La chica se inclinó un poco para recibir su usual abrazo de bienvenida. —¿Cómo te fue?—. Le preguntó ella estando cerca del muchacho.
—Bastante bien de hecho. Preparé sopa udon—. Explicó mientras se alejaba un poco de Fumiko y así poder inclinarse frente a su padre en forma de saludo. —¿Cómo les fue a ustedes?
Con la mención de la comida, el estómago de la chica le rugió hambriento, babeando ligeramente al imaginarse un plato caliente del menú.
—¿Qué tal si nos sentamos a comer para poder contarte?—. Preguntó el patriarca con una pequeña sonrisa.
La esencia de Senjuro denotó confusión, pero sobre todo desconcierto al escuchar a su padre de esa forma.
...
—¿¡Ahora eres un Pilar?!—. Repitió el menor de los Rengoku con un brillo especial en los ojos.
—Pilar de las llamas, ni más ni menos—. Complementó Shinjuro suavemente.
Tal vez no había querido sonar del mismo modo que su esencia gritaba lo orgulloso que se sentía. Pero Fumiko sabía que más que por ella, era un orgullo indescriptible porque su mentor había sido su hijo.
—Eso parece—. Junto a una pequeña risa, ella levantó los hombros, restándole toda la importancia que pudo.
Por alguna extraña razón, ella no se sentía tan privilegiada con el nuevo título. Sin mencionar que todavía estaba clavada en la idea que Kyojuro en algún momento iba a volver a ser humano y por ende, retomaría su título como Pilar.
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El calor de tu sonrisa
Fiksi PenggemarUna tragedia es todo lo que basta para que se conozcan y cambien sus vidas por siempre. Sé bienvenido a la historia de Nakamura Fumiko y su camino para convertirse en cazadora de demonios. Este es un loco OCxPersonaje / LectoraxPersonaje. Advierto q...
