Capítulo 39

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Félix caminaba apurado por los pasillos del palacio, sus brazos cargaban varios pergaminos y uno de los antiguos libros sobre las leyes del reino. Se suponía que debía entregar eso al rey consorte, era algo que le habían pedido desde primera hora de la mañana, pero encontrar lo que se le pedía fue extrañamente más difícil de lo que había esperado. 

Para cuando logró reunir todo, el consorte había salido para visitar el templo ceremonial que se encontraba en el pueblo, así que se le asignaron algunas otras tareas a la esperada del regreso del doncel. 

Había estado ayudando al maestro Han a organizar algunos documentos y mensajes, el hombre tenía demasiados pergaminos tirados por todo el lugar. Estuvo haciendo eso por un buen rato, así  fue hasta que llegó uno de los sirvientes del consorte anunciando que el rey llevaba mucho tiempo esperando recibir la información que había solicitado. 

Cuando llegó al pasillo que dirigía al ala privada del consorte, tomó una profunda respiración antes de continuar sus pasos. El rey TaeHyung lo intimidaba.

El doncel era hermoso, ese aire dulce y encantador que siempre parecía rodearlo atraía a todas y todos, nadie podía mirar al joven sin sentirse encantado por él. Pero, contrastando con su imagen inocente y perfecta, el rey podía llegar a ser realmente cruel. No era grosero, pero habia algo en su forma de hablar, en su mirada o incluso en su postura, que dejaba claro que no se podía ir en su contra sin sufrir consecuencias por ello. 

Al llegar frente a la puerta de la sala de descanso, se encontró con uno de los guardias del rey, no era HyunJin, era el guardia azabache, SungHoon. El hombre también lo intimidaba, la mirada llena de desdén que siempre le dirigía lo ponía incómodo, era como si el azabache supiera algo, pero no eso no podía ser. 

Él se ha encargado de enterrar muy bien su pasado y mantener su vida personal oculta de todos, encontrar algo debía ser sumamente difícil y dudaba que el rey TaeHyung se tomara esas molestia con alguien tan insignificante como él. 

SungHoon lo recorrió con la mirada de pies a cabeza para después abrirle la puerta e indicarle que entrará. Cuando estuvo dentro de la habitación lo primero que vio fue a Beom-Gyu, el rubio ya no lo miraba como si fuera a asesinarlo, en su lugar ahora optaba por la total indiferencia a su presencia, y personalmente lo prefería así. 

 —¿Tienes todo lo que he pedido?. 

Su corazón comenzó a latir acelerado ante el tono tan frío que había usado el consorte. Haciendo una pequeña reverencia se acercó al rey rubio, dejando todos los pergaminos y libros sobre la pequeña mesa que había. 

—Es toda la información que ha solocitado, majestad —se alejó un par de pasos y espero pacientemente a que el rey terminara de revisar que todo estaba ahí. 

—Bien —aceptó el consorte—, ¿puedes poner todo esto en aquel escritorio?. 

Félix asintió ante la orden, porque puede que no fuera una directamente, pero el tono usado por el doncel dejaba en claro que no era una simple petición. Primero tomó el par de libros y después regreso por los pergaminos, acomodando todo de acuerdo a las fechas, de fondo podía escuchar las voces del rey y BeomGyu, pero Félix no prestaba mucha atención a lo que decían, hasta que dijeron algo que hizo que todos sus movimientos se detuvieran. 

—¿No crees que son demasiadas molestias con el fin de detener a un único hombre? —opinó Beom-Gyu.

—No lo creo, los Renkark lo encontrarán fácilmente —respondió TaeHyung con un ligero encogimiento de hombros. 

—¿Quieres repetirme porque Woong es tan importante?. 

El corazón de Félix comenzó a latir tan rápido y fuerte, que le dificultaba escuchar lo que aquel par de donceles decían. Pero debía poner atención, esto era realmente importante. 

Rey de Coral  *KookV* Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora