JungKook miró por el rabillo de su ojo a YoonGi. Ambos se miraron por un momento antes de regresar su atención al hombre que tenía atrapado a TaeHyung.
"Esto no está bien, ¿ya viste su armadura?"
JungKook apretó los labios al notarlo. Esas armaduras, el grabado en ellas era el característico que llevaban los guardias de Solufell.
—Podemos resolver esto de forma muy fácil.
JungKook apretó los dientes al escuchar la voz chillona del hombre que tenía sujeto a TaeHyung. Él no veía una forma en la que pudieran resolver el asunto con facilidad, no había razón por la que hombres de Solufell estuvieran en Kärrgläss, y no podían estar seguros de que fueran realmente enviados desde ese reino.
—¿Qué es lo que quieren? —preguntó JungKook, sería mejor tratar de entender el propósito detrás del ataque.
Aún se escuchaban gritos, el sonido de espadas al chocar y pasos corriendo por los pasillos. Había varios invitados importantes en la fiesta, personas que resultaron heridas por este enfrentamiento, TaeHyung podría terminar herido. No había tiempo de hacer grandes estrategias, no cuando su plan ya había fallado.
Los habían tomado por sorpresa, algunos de sus guardias les habían dado la espalda, traicionandolos sin más. En este punto no tenían la certeza de poder vencer al enemigo, ya fuera por estrategia o ventaja numérica, no podían saber quienes seguían con ellos y quienes eran traidores. Tampoco había forma para saber cuánto de sus planes sabía el enemigo.
Ahora estaban al principio del juego de nueva cuenta, sin estar seguros de a qué se enfrentaban. El caos en el gran palacio podía tratarse de una simple distracción, era probable que tuvieran más gente en el castillo, tal vez iban en busca de sus hijos, del hijo de su hermano.
JungKook no era tonto, ya había notado la ausencia de JiMin en el gran salón, los hombres que los atacaban podían saberlo también pero continuaban sin por que rey iban.
—No necesita saberlo —respondió altanero—, sólo debe mantenerse lejos de nuestro camino.
—Si deseas obtener algo es mejor que lo digas ahora —YoonGi levantó la voz mientras daba un pasó más cerca de JungKook.
El corazón de JungKook se detuvo por un instante al ver cómo el hombre que sostenía a TaeHyung movía su mano, fue más rápido de lo que nadie hubiera pensado en un movimiento inesperado.
De un momento a otro la camisa de TaeHyung se tiñó de rojo, unas cuantas gotas de sangre salpicaron el suelo. Los ojos de JungKook se abrieron con sorpresa y su aliento quedó atorado en su garganta.
El zumbido en los oídos de JungKook le impidió escuchar el lamentó de TaeHyung, pero por la expresión en el rostro de su esposo sabía que lo habían lastimado gravemente. Sus manos comenzaron a temblar ligeramente, su cuerpo se sentía demasiado pesado ahora, su mente algo difusa, dividída entre el odio a ese hombre y la preocupación junto al miedo que sentía por TaeHyung.
—Será mejor que cuiden lo que dicen —declaró aquel hombre con una gran sonrisa en sus labios—, es claro quien está a cargo en esta situación.
JungKook apenas registró las palabras, sus piernas débiles soportaban su peso con mucho esfuerzo. Su corazón latía furiosamente, lo único que parecía llenar su mente en ese momento era el pánico.
Desde el parto que TaeHyung no tenía la mejor salud, había despertado después de un evento tan traumático y de perder tanta sangre pero los médicos que lo habían visto fueron claros, su cuerpo no estaba del todo recuperado, tal vez jamás volvería a ser tan saludable como lo fue antes del embarazo y por ello debían ser más cuidadosos.
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Rey de Coral *KookV*
Fiksi PenggemarViejos recuerdos dañarán su presente, así como el dolor de la traición que llena sus mentes Solo con un amor que ya no parece suficiente Y la llegada de la guerra que es inminente ¿Será que aquello logrará separarlos para siempre? Jeon JungKook...
