Capítulo 42

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TaeHyung dormitaba tranquilamente dentro del carruaje, sentía el calor y comodidad que le brindaban los brazos de JungKook. Entre sueños se permitió pegarse más al cuerpo del azabache, porque, aunque odiara admitirlo, lo quería y lo quería muchísimo, pero a veces el azabache simplemente lo sacaba de sus casillas, pero por ahora todo parecía estar bien. Le gustaba esa calma que a veces tenían, sabía que solía ponerle las cosas muy difíciles a JungKook, que no siempre era la mejor persona con el azabache, pero JungKook tampoco era perfecto y en ocasiones se portaba como un idiota, pero ahora le había hecho un regalo muy bonito. 

Por primera vez desde que se habían encontrado hace ya prácticamente un año, él azabache le había dado un regalo que realmente era significativo, JungKook solía darle muchos regalos, pero esta ocasión le dio algo que sí le gustaba. Le dio pintura y pinceles, un juego de pinceles muy peculiar. Los pinceles tenían el mango tallado a mano en madera de cedro blanco, el cabello en la punta de los pinceles era de color dorado, de un material único. Además su esposo había elegido los colores personalmente, lo había hecho pensando en una pintura en la que TaeHyung estaba trabajando. Fue aquel detalle el que realmente logró conmoverlo.

Además, el juego de pinceles era difícil de conseguir por el material que se utilizaba en su fabricación, pero eran sus pinceles favoritos debido a la firmeza en la punta, la que le permitía hacer trazos más finos y detallados, él le había comentado eso a JungKook en una de sus cartas cuando aún eran niños, cuando recién comenzaba a pintar.

Se removió ligeramente buscando una posición más cómoda para su espalda, sintió las manos de JungKook comenzar a acariciar su cabello haciéndolo sentir aún más adormecido. Ronroneo con gusto dejándose llevar por el sueño. 

"Tae, pequeño TaeHyung. Ya vienen, ellos vienen por ti" 

Se despertó repentinamente, tenía la respiración agitada, se sentó recto y miró a su lado a JungKook quien parecía asustado por su brusco despertar. 

—Algo va mal.

El azabache lo miró asustado llevando ambas manos a su vientre.

—¿El bebé está bien? —el temblor en la voz era muy claro, así como el miedo en los ojos grises.

—No es por el bebé —lo tranquilizó TaeHyung, miro por la ventanilla del carruaje a Woon Xi, el tigre miraba hacía el bosque, el viento movió ligeramente las hojas de los árboles—. Debemos irnos —declaró firme, regresando su mirada a JungKook—. Alguien viene. 

—Nuestros hombres podrán… 

"No lo lograrán" 

De nuevo aquella voz, la misma que lo había estremecer.

"Esos hombros vienen por ti, y si no huyes ahora, ellos van a tomarte"

—No lo creo, son muchos —abrió sus ojos en grande llevando una de sus manos a su vientre—. Hay alguien aquí ahora.

Justo en ese momento se oyó el relinchar de un caballo, el carruaje se detuvo abruptamente, Woon Xi rugió  antes de abalanzarse sobre uno de los hombres que se acercaban al carruaje. 

TaeHyung vio con sorpresa como varios hombres comenzaban a salir de entre el bosque que rodeaba el sendero por el que pasaban los carruajes y caballos. Sus ropas eran oscuras y las armas que portaban eran de un metal más oscuro que el acero que se ocupaba con frecuencia en Rikegisk, sus ojos se entrecerraron ante los pequeños detalles. Esos hombres eran extranjeros, pero no podía recordar a que tierra pertenecían. 

—Debemos salir de aquí —JungKook abrió la puerta de carruaje y bajó con rapidez, siendo rodeado por varios de sus guardias. 

TaeHyung tomó la mano que JungKook le ofrecía y salió del carruaje, al salir se sintió más vulnerable. El sonido de metal chocando, junto a gritos y gruñidos llenaban el iré, una batalla se libraba a su alrededor. Los guardias que lo rodeaban a él y a JungKook sostenían sus espadas en alto, listos para defender a sus reyes. 

Rey de Coral  *KookV* Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora