Capítulo 52

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—Ya es más de medio día majestad —Beom-Gyu susurró—, debería ir a descansar un momento —sugirió con pena, pero sabía que sus palabras serían ignoradas. 

El cuerpo del rey no se movió, el azabache ni siquiera pareció notar su presencia o escuchar su voz. Beom-Gyu no esperaba otra cosa, mordió su labio inferior indecisión sobre qué hacer.

El rey JungKook llevaba horas en la misma posición, si no fuera por el ligero movimiento en su pecho y hombros, bien podría pasar por una estatua. No era bueno, seguramente la espalda debería dolerle debido a la incómoda posición pero nada había hecho que el rey se alejara de aquel lugar.  

Con pasos temerosos, Beom-Gyu se acercó al azabache. El rey estaba sentado en el borde de la enorme cama en la habitación donde solía dormir TaeHyung varios meses atrás, su cuerpo ligeramente encorvado, como si su presencia sirviera de escudo para el pequeño bebé recostado sobre la suave superficie. 

Desde que el médico había traído a JungKook, el rey no se había separado del bebé, Beom-Gyu apenas tuvo tiempo de levantarse de la cama antes de que él azabache lo tirara para tomar su lugar. JungKook sólo había dicho un par de frases horas atrás, pero además de eso no dijo nada y casi no se había movido, sostuvo a su otro hijo por un momento antes de que él bebé cayera dormido y fuera recostado en la cuna no muy lejos de la cama. 

—Majestad… 

Las palabras murieron en su boca, al estar tan cerca podía ver mejor el rostro del rey. Los ojos grises del azabache estaban fijos sobre el rostro del bebé, Jeon JaeHwa. Así lo había nombrado el rey, fue de las pocas cosas que había dicho desde que vio al niño. 

Beom-Gyu consideraba que el nombre era hermoso, este significaba: respeto y belleza. El rey sólo vio al niño antes de decirlo, y Beom-Gyu suponía que la elección del nombre era debido a la dulce apariencia del niño. 

Ambos niños se parecían, pero JaeHwa era más pequeño, la piel rosada y delicada, sus ojos habían permanecido cerrados en todo momento y apenas se había movido o emitido sonido alguno. Pero el tamaño no era el único rasgo que diferenciaba a los bebés, JaeHwa lucía más pálido y sus labios eran ligeramente más rellenos y rojizos, en la cima de su pequeña cabeza se apreciaban los reflejos dorados de la suave pelusa que sería su cabello. El bebé tenía cierto parecido más marcado a TaeHyung, tal vez por eso el rey se había decantado por un nombre cuyo significado le recordaba a su esposo. 

El bebé no había hecho mucho desde su nacimiento. Beom-Gyu lo había limpiado con sumo cuidado y vestido con ropas suaves y nuevas para después cubrirlo de mantas que lo ayudarán a entrar en calor. El llanto frágil que anunció su nacimiento fue el único sonido que le habían escuchado, y la única prueba de que el niño seguía vivo era la rápida pero acompasada respiración.

Beom-Gyu entendía la necesidad del rey por no apartarse del bebé y del miedo que le suponía tomar al niño en brazos. JaeHwa lucía tan frágil que incluso una corriente de aire podría arrebatarselos. El médico había dicho que el niño no tenía esperanza, incluso Jhiwa se mostraba un poco angustiado por la salud del bebé, aunque no tan fatalista como el médico de Eviglod. 

Pero no era sano para JungKook mantenerse así por más tiempo, llevaba casi todo el día sin probar bocado o por lo menos un sorbo de agua. Ambos bebés habían estado dormidos, salvo por KangDae, el heredero. KangDae abrió los ojos por un breve momento, aquel en el que estuvo entre los brazos del rey, y bebió algo de leche provista por una nodriza. Más allá de eso el bebé durmió todo el tiempo, aunque se mostraba más inquieto que su hermano. 

Pero aún pese a sostener a su hijo en brazos, JungKook puso poca atención en el bebé despierto y sus ojos se mantenían al tanto de JaeHwa. El azabache preguntó un par de veces por el estado de TaeHyung, pero al recibir siempre la misma respuesta dejó de hacerlo hace bastante tiempo. 

Rey de Coral  *KookV* Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora