En medio de la oscuridad de la sala yacía el novio buscando con la mano por todos lados el cuerpo que se encontraba unas horas atrás junto a él viendo una película sin encontrar nada se dio por vencido y caminó con los ojos medio abiertos en busca del interruptor. La luz cegó sus ojos por escasos segundos al sentir el brillo en sus pupilas dilatadas. Con el ceño fruncido viró su cuerpo en todas direcciones tratando de visualizar a su amada prometida; revisó el reloj y éste marcaba las tres de la mañana. Sintió culpa al saber que ya era tarde y él se había quedado dormido mientras su novia se había tenido que ir sola a altas horas de la noche ya que él estaba indispuesto para llevarla a su casa a salvo. Aunque también se le hizo tierno que ella no lo despertara y que lo dejara descansar.
Sentía un nudo en el estómago como un mal presentimiento pero sabía perfectamente que no era el caso sino que solo eran los nervios por estar cada vez más cerca de la hora en el que se unieran para siempre en matrimonio sus almas y que solo eran tonterías de su imaginación pensar que algo malo pasaría.
Mientras tanto la novia se encontraba sopesando todas las consecuencias que sus impulsos le atraerían como por ejemplo; perder todo por lo que había luchado y había peleado hasta el cansancio pero también ganaba quizá el amor de su vida y el ser feliz a lado de alguien que en realidad amaba con el alma. -Putas decisiones -profirió mientras posaba las manos en su cara frotando con rabia y desesperación por no poder tomar una vía correcta para su camino.
Ojeras marcaban su cara y se sintió la mujer más fea del mundo por estar en ese estado unas horas antes de la boda. Nunca pasó por su mente que momentos antes de ese acto tan significativo dudaría de sus sentimientos y de sus acciones, sin embargo su corazón decía que no pero su mente decía es lo mejor así que estaba más confundida que nada en soledad.
Al pensar en amor su mente de pronto divagaba en los ojos equivocados en los que no pertenecían a su futuro marido; cuando pensaba en pasión solo las manos fuertes y dominantes de su anterior amante aparecían en su pensar; cuando pensaba en el futuro simplemente no podía imaginarse a lado de alguien al que solo quiere, mas no ama, porque querer es una cosa muy distinta a amar.
-Lo tengo todo, ¿para qué me complico la vida? -preguntó para sí misma. Dejando por el momento claras sus ideas y lo que estaba por venir, había tomado una decisión quizá no era la mejor, quizá no era lo adecuado pero por lo menos aprendería a vivir con ello después de que todo pasara y las cosas se normalizaran. Sí estaba segura de lo que haría.
Los pensamientos negativos atiborraban la mente del futuro recién casado dejando dudas, huecos y dolor de cabeza. Tomó un baño frio y se recostó para esperar una mejor mañana ya que su madrugada había estado pésima.
La luz pego en sus ojos despertándolo por el malestar de tanta claridad, apago la alarma que llevaba sonando desde hacía un buen rato, no quería salir de la cama siendo que era el mejor día de su existencia como ya lo había dicho muchas veces con anterioridad.
- ¿Qué me pasa? -dijo en un susurro con la cabeza pegada a la almohada. Era como si su cama fuese el centro de gravedad y no pudiese despegar un centímetro de su cuerpo de ella.
Con mucho esfuerzo salió solo para asomarse por la ventana y darse cuenta que el calor era insoportable, tan insoportable que quemaba la piel con solo estar unos minutos bajo su manto. Por fortuna siempre estarían bajo techo tanto en la iglesia como en la recepción.
Los días así por lo regular el clima era acalorado pero sin previo aviso la lluvia reinaba sin cesar junto con viento y truenos por momentos para que el bochorno desprendiera en la noche y fuese incomoda la velada para todos.
Le dije que en estas fechas no, ah pero ganale a la pared dijo en su mente al recordar la discusión que tuvieron por la selección del día de la boda.
-Algo se me olvida, ¿pero qué? -pensó en voz baja haciendo memoria sin obtener éxito alguno. No podía recordar si era el pago de alguna cosa de la fiesta, alguna llamada importante o solo eran las locuras que últimamente pensaba.
El tiempo paso volando y en menos de lo que canta un gallo faltaban cuatro horas para que la ceremonia iniciara.
------------
Chiquito pero los demás les prometo que serán mas larguitos, besos,espero sus comentarios y votos.
ESTÁS LEYENDO
Deseo Odiarte
CintaTe escribo como si lo fueras a leer. ----- Portadas de la historia hechas por mi gemelita @GCRosemary. Ella es mía y solo mía pero comparto su talento y les recomiendo que se dejen querer por sus historias.
