Aún desconcertada la novia se preguntaba si había escuchado bien. El suspiro con esa frase había lastimado demasiado, algo en ella dolía pero no podía confirmar que era en realidad, si su orgullo, su conciencia o su alma.
Los ojos de la novia se comenzaron a opacar perdiendo ese brillo que tenían, el mismo que hacía unos segundos poseían, antes de escuchar que su novio soñaba... con alguien más.
Perfectamente sabía que no era una alucinación o algo por el estilo, estaba consciente de que sus oídos habían percibido con claridad lo que el había dicho. En realidad él estaba pensando en alguien más. Muchas veces le había pasado pero su conciencia le decía que era porque estaba reciente la separación de ellos dos, de la amistad tan cercana que tenía con ella. Al principio no le afectaba porque ella aún pensaba en el mejor amigo, ese con el que había engañado a su ahora casi esposo y estaba bien, estaban a mano sopesaba ella; pero a esas pocas horas de la boda no podía concebir el hecho de que su novio no fuese completamente suyo porque ahora ella era completamente de él. Sabía de sobra que esa era la forma en la que le decía él. Su bonita.
- ¿Mi bonita? -masculló escupiendo las palabras con ponsoña. Los nervios desaparecieron y en su lugar apareció enojo, mucho enojo. Quería golpear algo y lo único cercano era la cara de su prometido, controló su respiración y frotó sus sienes para pensar con claridad.
Maldita perra malnacida pensó cuando en la cara de su novio apareció una sonrisa involuntaria. Ganas no le faltaban de borrale esa estúpida sonrisa de su rostro.
- ¿Por qué? -preguntó mirando al techo imaginando el cielo en su lugar esperando que la respuesta le cayera de el. El coraje disminuyó y sus ojos se irritaron; nuevas lágrimas querían salir de sus tristes ojos. El karma había aparecido para arruinarle su día especial. Había hecho de todo para que la olvidara; poco faltó para que lo sometiera a un lavado de cerebro y que la olvidara pero en ese momento se dio cuenta que él no sería capaz de hacerlo jamás.
Maldita sin chiste, ni siquiera porque me caso el día de tu cumpleaños puedes dejar de joder la vida.
Todo lo había planeado cautelosamente. Cuando regresó con él revisó todo. Todo. Desde sus llamadas hasta el último rincón de su casa. Guardó en su memoria la fecha en la que ella le había dicho que era su cumpleaños y se mofó del patético intento que hizo por obtener una felicitación especial que no llegó. Ese día había estado con ella y era por eso que no le había contestado como se debía o como su bonita quería.
Había exprimido cada minuto en la vida de su novio para que se lo dedicara a ella y no tuviese tiempo ni ganas de pensar en alguien más que si misma. Sus esfuerzos al final fueron en vano aún la quería aunque él no lo fuese a aceptar, aún la extrañaba y lo peor es que aún la pensaba y sabía que lo hacía inconscientemente pero al final de cuentas lo hacía.
Miles de cosas tormentosas pasaron por su mente. Imaginó el momento en el se estuvieran entregando con amor y que entre gemidos y gruñidos la llamara bonita.
La escena de la boda pasó por su mente y al momento de confirmar la aceptación de ese contrato nupcial el pronunciara "Sí, acepto, bonita". Un escalofrío recorrió su espalda de solo pensarlo; que su novio muy en el fondo de su ser pudiese amar a esa chica sin chiste.
Bonita, ja, hasta, su mote es simple tan simple y sin gracia como ella.
La ira una vez más corría por sus venas y es que al parecer tenían los mismos gustos. Recordó la vez que se le insinuó a el chico de ojos cafés claros y el aludido la ignoró por completo, de sobra estaba mencionar que fue corriendo a los brazos de la mentada bonita, dejándola sola con sus armas de conquista a medias.
- ¿Qué le ven, por dios? -frustada preguntó alzando las manos con desesperación dejó solo en el sofá a su dormido prometido. Tenía que despejar su mente, salir un momento de todas las dudas que le estaban viniendo a la mente.
ESTÁS LEYENDO
Deseo Odiarte
RomantiekTe escribo como si lo fueras a leer. ----- Portadas de la historia hechas por mi gemelita @GCRosemary. Ella es mía y solo mía pero comparto su talento y les recomiendo que se dejen querer por sus historias.
