Me encontraba en el mismo umbral que me hacía recordar el por qué estaba de nuevo ahí con la misma sensación de alivio y paz de las últimas veces y esa no era una excepción. Siempre la buscaba cuando me encontraba en problemas, cuando la quería solo para mí, cuando creí que solo ella estaría por siempre en mi vida y así fue por lo menos así lo era en ese momento.
La buscaba una vez más en la fina línea del abismo y de mi cordura, en el momento en el que me podía perder en una inevitable depresión bien merecida, por un instante me paralicé al pensar que ella sin dudarlo me rechazaría y me cerraría la puerta en mis narices y con justa y merecida razón.
Al parecer me merecía todo lo que me estaba pasando. El Karma si existe y lo estaba sintiendo en carne viva. Quizá esa frase: "si lo amas déjalo ir, si es tuyo volverá si no te darás cuenta de que nunca lo fue"; yo por alguna extraña razón me sentía suyo, siempre lo fui y por idiota me alejé pero ahí estaba nuevamente para decirle con vehemencia que era completamente suyo que me fui pero que esa vez me iba a quedar con ella y para ella. Que no necesitaría más a un pecoso, ojos cafés claros para acompañarla. Quien lo diría, viéndome rogar por un poco de amor que siempre lo tuve y que ahora lo veía perdido.
Solo quería de nuevo eso ojos marrones llenos de amor y comprensión; anhelando un beso de mi parte, viéndolos llenos de brillo cuándo le decía bonita, mí bonita.
Suspiré frustrado porque mi cuerpo no obedecía, quería acercarme a la puerta, abrirla y fundirme en un abrazo acogedor hasta que amaneciera pero no podía. Eran tantos los nervios que nacían desde la boca de mi estómago que me dejan sin aliento. Eran tantos los pensamientos negativos que me invadían y me hacían perder la confianza en mi mismo.
Tu puedes, todo lo puedes susurré para mis adentros.
De un momento a otro me encontraba golpeando la madera que protegía su casa.
Una contagiosa risa se escuchó en el interior de su hogar – ¿Qué se te olvidó Kevin? –dijo mientras abría el pedazo de madera que nos separaba. No sabía que pensar en ese momento, no podía reclamar por que ese pecoso haya estado hace unos momentos con ella; al final él siempre había estado para ella mientras yo estaba para alguien que me había abandonado en el altar –. Oh, eres tú.
Su semblante divertido cambió de inmediato. Nos quedamos congelados. Ella estaba sorprendida por mi repentina aparición y yo sentía que me rompía cada vez más. Sus ojos se volvieron cristalinos de pronto y me sentí la peor persona del mundo, con tan solo mi presencia la lastimaba. No sabía que era lo que me dolía más; que sus ojos ya no eran alegres por mi o que ella no mostrara alegría al verme como siempre lo había hecho.
–Yo... –enmudecí de pronto sin siquiera completar una frase y es que, ¿qué le podía decir, cómo explicaba mi aparición tras mucho tiempo sin verla, sin buscarla? Un hola, bonita no era suficiente, quizá hasta ya no quisiera que le llamara así.
–Cariño, lo siento –musité. Su cuerpo se puso rígido, su mano libre estaba en puño y la mano izquierda que sostenía la puerta se aferro al grado de casi dejar marcas en ella con sus uñas. Mordió su labio inferior y por un momento pensé que saldría sangre de el, en sus ojos no había calidez si no todo lo contrario en ese momento sentí su odio en su estado más puro.
–Por favor, déjame explicarte –rogué con vehemencia al ver que ella se apartaba de la puerta para cerrarla.
–No.
– ¿No? –repliqué a su respuesta. Negó repetidas veces mirándome a los ojos.
–No hay nada que explicar, ¿qué me vas a decir? Qué estás felizmente casado y una mierda, que la amas más que a tú vida y que no cambiarías un minuto a su lado por todo el oro del mundo. ¿Qué pretendes? ¿Lastimarme más de lo que ya lo has hecho, verme más miserable de lo que he estado en todo el tiempo que no te he visto, qué quieres qué sea? ¿Tú amante, la idiota que te espera toda su puta vida? –Sus ojos derramaron las lágrimas que eran detenidas cómo si de ello dependiera su vida; merecía toda su furia, todo el enojo, lo peor que sus boca pudiese proferir, pero al menos me dirigía la palabra, al menos ella me quedaba –. ¿No deberías estar en camino a tu jodida luna de miel? ¿Qué mierda haces aquí, no se supone que debes de estar "haciendo el amor" con tu amada esposa?
–No. –Mi voz no me traicionó y sonó firme como si sus palabras no lastimaran más de lo que ya estaba.
– ¿No? –Replicó con el ceño fruncido y cruzando sus brazos debajo de sus pechos al tiempo que descansaba su peso en el marco de la puerta. La máscara que había puesto desde el instante que abrió la puerta sufrió una fisura dándome la esperanza de romperla en su totalidad y ver a la hermosa bonita de siempre.
–Es una larga historia.
–Quiero escucharla.
Respiré varias veces de manera exagerada pero aún así no pude evitar que mi mandíbula tensa temblara, mis ojos se aguaran y las lágrimas empezaran a caer al recordar todo nuevamente. Fui débil y lloré. Caí en sus brazos, mi refugio. Me abrazó y jamás me sentí tan seguro como lo estaba en sus reconfortantes brazos.
–Perdóname –supliqué en un hilo de voz. Ella se debía sentir de la misma manera en la que yo lo estaba en esos momentos. ¿Cuántas veces ella había llorando por mi culpa, cuántas veces ella se había sentido sola? –. Por todo, no debí alejarte, no debí perderte, perdón.
Sollozo cuando estaba en sus brazos, dos amigos, si aún nos considerábamos amigos, llorando juntos después de mucho tiempo sin vernos.
–No eramos nada, ¿recuerdas? No tengo nada que perdonarte.
Limpié las lágrimas que surcaban sus mejillas con las yemas de mis dedos para después besar la laguna que quedaba en pómulos y cerca de sus labios. Sentir su piel nuevamente me resultaba una experiencia por demás placentera.
–No lo hagas –la miré a los ojos por que sabía que sus palabras decían una cosa pero en realidad deseaba otra. Alejó sus omoplatos de los míos para que no profundizara en ellos y revelara lo que en realidad sentía, lo que en realidad quería –soy débil ante ti, lo sabes.
Tome su barbilla con mi dedo pulgar e índice para levantar su mirada y que chocara con la mía, por unos segundos todo tomaba sentido y supe a la perfección que mi vida era un error, que estar lejos de ella era ir en contra de la marea, que toda mi vida se la debí dedicar a ella –lo sé, mi cielo –capturé sus labios y me perdí en ellos.
~(*-*)~
NOTA 1:
HOLO MIS AMORES DE MI KOKORO! ^^.
MIS DEDOS SE NEGABAN A ESCRIBIR LO QUE MI MENTE DECÍA Y ESTO NO ERA LO QUE MI MENTE DECÍA PERO MIS DEDOS QUISIERON ESCRIBIR ESTO ASÍ QUE BAH QUE LE HACEMOS PUES! TIENE RATO QUE NO LES DEJABA UNA DE MIS MOLESTAS NOTAS ASÍ QUE LES DEJO UNA BIEN PINCHI GRANDE PA QUE NO ME EXTRAÑEN...
BUENO LES QUIERO INFORMAR QUE TENGO NUEVAS HISTORIAS Y SON LIBRES DE LEERLAS! ^^
LOS EXTRAÑABA :'(
UHMM... ¿QUÉ MÁS? AH, SÍ, PLOX VOTEN Y COMENTEN NO SEAN MALOS CON ESTA HUMILDE ESCRITORA.
NOTA 2:
Cómo bien saben tengo un grupo en fb que se hace llamar "Wattysensuales" en donde hace poco se organizó un sensual concurso y que la ganadora fue la sensual AnnabellaG con su historia 'Lo conocí en otoño' la cual ganó con el mayor porcentaje que nuestros sensuales jueces impusieron. Les recomiendo leer la historia ganadora y a su vez las demás historias que tienen su autoría ya que es una excelente y pulcra escritora que promete mucho con sus historias. En lo personal me encanta la forma en la que escribe, como ya dije es muy pulcra y con ideas muy románticonas que te envuelven y te enamoran. LEANLA, VOTENLA Y AMENLA ella es una amor.
NOTA 3:
Ya dejo de joder pues, solo les quería mandar un besito en su cachetito, los amo, nos leemos en el próximo cap sensual 7u7
ESTÁS LEYENDO
Deseo Odiarte
RomantikTe escribo como si lo fueras a leer. ----- Portadas de la historia hechas por mi gemelita @GCRosemary. Ella es mía y solo mía pero comparto su talento y les recomiendo que se dejen querer por sus historias.
