- ¿Qué tanto piensas princesa? -pregunté por el silencio que reinaba en el lugar. Se encogió de hombros mirando la nada sumiéndose aún más en sus pensamientos. Tomé su mano acariciando sus nudillos, hacía presión en ellos sabiendo que reiría; eso le producía cosquillas. Su pequeña risita no apareció, apretó más mi mano como si eso calmara algún dolor que sentía.
Mi pequeña de ojos marrones estaba acongojada y no me dejaba ayudarla.
-Kevin, ¿crees qué el amor dura toda la vida? -musitó en un susurro. Por fin palabras habían salido de su boca dejándome sin ellas para contestar. No sabía que debía responder, mejor dicho cuales eran las palabras necesarias en ese momento para mi chica de ojos marrones.
-No, mi amor. -Frunció el ceño y viró su cuerpo hacia el mio. Cruzó sus brazos debajo de su pecho levantándolos involuntariamente dejándolos ver agradables a la vista. Ella notó el desliz en mi mirada e inmediatamente dejó de hacer esa acción para dejar de distraerme.
-Tu amor por mi... ¿acabará pronto? -dijo con la voz rota, estaba sensible en esos momentos, debía tener cautela con mis palabras. Mordía su labio inferior nerviosa esperando mi respuesta, sus labios se tornaban rojizos perfectos para ser besados.
-Es diferente.
- ¿Cómo? -Recargó su sien en mi hombro mientras jugueteaba con sus dedos.
¿Cómo explicarle que mi amor era infinito? Qué a pesar de que ella jamás en la vida me hubiese elegido a mi para ser el hombre que la hiciera feliz ahí estaría. Que cuando necesitara un hombro donde llorar ahí me tendría. Que mi amor se había vuelto una obsesión por su felicidad y bienestar.
Que a pesar de que sabía a la perfección que ella no me vería con otros ojos los míos siempre la verían con ternura y amor.
-Preciosa las cosas cambian y se transforman. Mi amor por ti jamás será el mismo. Cambiará pero no acabará. No creo que el amor dura para siempre, ¿morimos no es así? Algún día tiene que acabar, ¿no lo crees? Mientras estas pecas estén en mi rostro -señalé el lugar donde mis manchas sensuales se encontraban; alrededor del puente de mi nariz y en parte de mis pómulos -, lo que siento por ti no desaparecerá, creo que no será el mismo eso es definitivo pero siempre te amaré.
Suspiró mirando las puntas de los dedos de sus pies -no sé que hubiese hecho sin ti -susurró dolida. Me abrazó por la cintura hundiendo su rostro en mi pecho.
-No cambies de loción, me gusta. -Inhaló profundo absorbiendo la combinación de mi esencia con la de mi colonia favorita. Me alegraba que a ella también le gustara.
-Dime que es lo que te pasa. Prometo no reírme.
-No quiero. Es que, es ridículo. Además te vas a enojar.
-Hoy no me puedo enojar y lo sabes. -Mascullé. ¿Cómo enojarme en su cumpleaños? Se iría en la noche, no desaprovecharía las horas que me restaban junto a ella.
-Primero vamos a partir el pastel y ya después te cuento.
Accedí a su petición después de todo lo que ella quisiera estaría bien, incluso si me pedir sexo sin comprometer se lo
daría con tal de complacerlo en si día especial aunque pensándolo bien sería algo benéfico para mí.
Le canté las mañanitas y pequeñas lágrimas salieron de sus ojos. Nos tomamos fotos para el recuerdo y también para mi álbum con ella. La animé a que le diera una mordida al pastel prometiendo que no la empujaría, lo que ella no sabía es que mis dedos estaban cruzados al hacerlo esa promesa. Le di un leve empujón que no pasó a mayores, embarrado sus labios de ese exquisito sabor a cacao, la punta de su nariz estaba cubierta de chocolate, me veía con malicia, mientras mi instinto me gritaba que corriera y así lo hice; mi princesa no paró hasta alcanzarme y besar mi mejilla dándome el beso más azucarada que había recibido en mi vida. Caímos en medio de la sala, nuestros cuerpos yacían uno al lado del otro, nuestras respiraciones agitadas con leves risas forzadas inundaban la sala. Me miró y profirió una carcajada por cumplir su objetivo.
ESTÁS LEYENDO
Deseo Odiarte
CintaTe escribo como si lo fueras a leer. ----- Portadas de la historia hechas por mi gemelita @GCRosemary. Ella es mía y solo mía pero comparto su talento y les recomiendo que se dejen querer por sus historias.
