Capítulo 21

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Han sucedido muchas cosas desde que entré a La Compañía White, pero nunca imaginé estar así. Nunca imaginé escuchar esas palabras de la boca del millonario y codiciado Charlie White. Ni tan siquiera imaginé dormir en su cama casi a su lado. Ni que este me salvara de tal vez ser violada por el supuesto "amigo" de mi madre. Mike Yagger era para mi como un padre, siempre había apoyado mis proyectos junto a su hijo Davis. Pero ahora sé porque, ahora sé la finalidad de este apoyo. En esos momentos de forcejeo. Me detuve a pensar en todo. En mi vida. En mi madre. En mi padre... que sabrá Dios donde está. Por último vi escapar mi inocencia, quizás vi acabar mi infancia. Por fin estoy viviendo. Estoy viviendo fuera de la burbuja que Leonor Bennett hizo especialmente para mi. Esto hizo que me diera cuenta de que ¡No sé nada de la vida!. Sé de libros, de física, de matemáticas, quizás de biología. Sé todo lo que te pueden enseñar en el colegio, en el instituto. Pero ¿Quién nos enseña a vivir?. ¿Quién nos enseña a ser felices?. ¿Quién nos enseña a amar?. Por supuesto nadie más me dará las respuestas a estas preguntas que yo misma. Y la única respuesta que obtuve es "Nadie". Sí, nadie me enseñará a vivir más que la propia experiencia de la vida. Nadie me enseñará a amar más que el amor mismo. Pero ¿Hay alguna manera de amar?. En mi opinión hay muchas maneras de amar, cada quién ama como mejor sabe. Yo aún no he amado. Aún tengo que descubrir mi manera de amar. Solo espero que sea mutuo porque no habrá nada más grandioso que amar y ser amado en el mismo tiempo y espacio. Que me lata el corazón desproporcionadamente, que sienta nervios, quizás mareo, que tenga ganas de morir y vivir al mismo tiempo, que quiera verlo en todo momento, que anhele besarle en el fondo, abrazarlo y nunca soltarlo. ¿A esto le llaman amor?. Pues si el amor me permite decirle algo, es una maldita montaña rusa de sensaciones. Pero aún así todos queremos amar y ser amados. No?.

- Están Anastasia y Davis en la compañía- gruñe Charlie sacándome bruscamente de mis pensamientos.

- Y como lo sabes?- inquiero.

- Porque me lo acaba de decir John en un mensaje de texto- responde con tono cortante.

No me di cuenta de que Charlie estaba enviando mensajes puesto que estaba pensando en mi teoría de la vida. Vaya. Tiene un Iphone 6. Muy lujoso comparado con mi Motorola v3 negro de tapa. Me avergüenzo al ver su lujoso móvil y el mío.

- ¿Enserio?- pregunta, mirando mis manos que sujetan mi viejo móvil.

-¿Qué?- pregunto. Arrugo las cejas y bajo la mirada. Miro mi móvil.

- ¿Tienes ese trasto de móvil?- pregunta irónicamente casi entre risas.

- Sí, ¿Qué pasa?

- Ese móvil es más viejo que mi madre y mi abuela juntas.

Charlie se echa a reír. Yo lo fulmino con la mirada. El señor Ferguson me ha acompañado desde siempre. No necesito más.

- El señor Ferguson es mucho mejor que ese Iphone 6 tuyo.- le contesto con mucha superioridad.

- ¿El señor Ferguson?- Charlie se empieza a reír descontroladamente.- Le pones nombre a tu móvil?

- Sí- contesto con tono cortante.

Tampoco es tan gracioso. No tiene nada de malo. O si?.No creo. Cambiaré de movil. Pronto.

- Tranquila, eso vamos a arreglarlo- dice después de unos segundo de burlas.

- ¿Qué quieres decir con eso?- inquiero con mucha intriga.

- Sorpresa.- dice. Enarca las cejas y sigue riendo por lo bajini.

- ¿Qué pasará cuando lleguemos a la empresa?

-  Que tu subirás arriba y te pondrás a trabajar.- ordena.

Las Sombras De CharlieDonde viven las historias. Descúbrelo ahora