Narra Akasha:
Esconder el cuerpo sin vida de esa estúpida fue realmente fácil, tras ser descubierta por ella lo único que hice fue clavar mis dedos en su garganta para evitar que gritara, la arrastre hasta la cava de vinos del castillo y sin darle más posibilidades de siquiera suplicar por su vida, clave los dientes en su garganta.
Drenar su cuerpo fue realmente rápido y muy satisfactorio para mí. La sangre de vampiro era mucho más revitalizante que la de cualquier humano, porque cada gota que bebí de la desafortunada mujer me había llenado de la fuerza que me había hecho falta las ultimas semanas, casi tanto como cuando bebí de aquellos jóvenes brujos en su comunidad.
A pesar de la costumbre por destrozar a mi presa, en esta ocasión tuve que contenerme, ya que me veía en la necesidad de salir de ahí lo más rápido posible, evitando dejar rastros y obviamente sin llamar la atención, así que metí el cadáver de la mujer en un armario de cachivaches y vacíe un par de botellas de vino sobre ella.
Eso escondería su olor el tiempo suficiente para que yo pudiera salir de ahí antes de que alguien la descubriera. Por suerte, el olor de los humanos en la cocina también funcionaba a mi favor y en contra los olfatos de cualquier otro sobrenatural.
Me limpié la sangre de la comisura de los labios, volví a colocarme la máscara sobre el rostro y salí del lugar sin ser notada por nadie. Al parecer todos los invitados a la fiesta estaban aglomerados en el gran salón escuchando el absurdo y cursi discurso de Katherine.
Al salir del castillo me fui directamente hacia el bosque, evitando generar un rastro que Lestat o alguno de sus lacayos pudieran seguir. Fue entonces que un par de manos masculinas me tomo por fuerza por los hombros, tirando de mi cuerpo y haciendo que mi espalda golpeara con fuerza contra un árbol.
― ¿Qué fue lo que hiciste? ―preguntó el hombre con voz grave mientras me dirigía una mirada gélida.
―Suéltame antes de que te haga lo mismo. ―gruñí y le sostuve la mirada con la misma intensidad.
― ¿Es una amenaza? ―preguntó. ―Porque quisiera ver que lo intentaras, Akasha. ―sus ojos oscuros se clavaron en los míos y sabía que a través de ellos podía ver mi alma, pero tras exhalar lentamente, me di cuenta de que el hombre se percató de que yo no le tenía miedo. ―Te pedí que no asesinaras a nadie esta noche. ―me soltó de su agarre y se alejó de mí.
―Fue alguien sin importancia, además, vio mi rostro y me reconoció. ―
― ¿No se supone que tienes la capacidad de manipular la mente de los vampiros? Pudiste solo hipnotizarla. ―su reproche me parecía innecesario, incluso, era algo hipócrita de su parte.
―Matarla era la mejor opción. ―dije. ―No me gusta dejar cabos sueltos. ―
―Tuve que abandonar mi reunión con tu ex marido cuando sentí tu gran hazaña. ―de eso se trataba. ―Pudiste arruinarlo todo si te descubrían. ―
― ¿Cómo es que funciona? ―pregunte con curiosidad y restándole importancia a lo que fuera que él pensara. ―Cada vez que muere alguien, ¿te llega una notificación al móvil? ―
El apuesto rostro de mi ahora colega se endureció ante mi comentario, pero no dijo nada, le dediqué una sonrisa y mientras me quitaba la máscara que aún me cubría, me percaté de que, a pesar de sus rasgos masculinos y completamente atractivos, no se podía ocultar el tipo de criatura que era. O quizá solo se debía a que yo lo conocía realmente.
―Deja de reprocharme estas tonterías, asesinar a esa mujer no es más que un bonus, cuando la encuentren será como haberles dejado un pequeño mensaje. ―explique.
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Por Siempre, Amor
VampireSecuela de la historia "Antiguo Amor" perteneciente a la trilogía: SuperNatur-Love. Obra registrada bajo el Registro de Propiedad Intelectual con licencia Copyright de código: 2011045794708. Todos los derechos reservados. Queda totalmente prohibido...