Narra Jungkook/JK:
En todos los siglos que tengo de vida jamás había sido testigo un dolor similar a este y lo peor de todo es que no era un dolor propio, sino que era de ella, de una joven mujer obligada a permanecer entre llamas y a soportar la tortura.
Podía ver su rostro atormentado a través del fuego y sus gritos desgarradores entraban en mis oídos y causaban eco en mi interior, quería ayudarla, hacer algo que detuviera su sufrimiento, pero no sabía qué. Conocía el inframundo, ya que fue mi hogar durante mucho tiempo y aun así esto era nuevo para mí, nunca había estado en este lugar y jamás se había utilizado esta clase tortura, ni siquiera en contra de las almas más infames.
Oía voces cerca de mí, pero no lograba escucharlas con claridad y aunque era consiente de donde provenían, las ignoré y solo preste atención a la mujer frente a mí, di unos cuantos pasos hacia ella y entonces pude notar que el fuego a su alrededor se apagaba, aunque la realidad era que yo quien lo estaba absorbiendo de alguna manera, porque comencé a sentir como mis extremidades superiores se acalambraban provocándome dolor por todo el cuerpo.
Aguante las ganas de gritar y trate de acercarme más a ella para darle todo el alivio que fuera posible, pero antes de poder dar un paso más, las llamas resurgieron con más fuerza y el dolor volvió a envolverla. Escuche la voz de Seokjin diciendo mi nombre, una y otra vez, cada vez más fuerte, hasta que de repente toda esa terrible escena fue reemplazada por la realidad.
Mi hermano me miraba con gesto preocupado sosteniendo el extraño collar entre sus manos ya que tuvo que quitármelo para hacerme volver de ese trance.
―Jungkook. ―Jin volvió a repetir mi nombre, pero aun así solo podía mirarlo. ― ¡Veltesta! ―su grito me hizo reaccionar, parpadee un par de veces.
―Tranquilo, estoy bien. ―logré decir tratando de sonar lo más seguro posible.
― ¿Qué estás bien? Mira tus manos, eso no es estar bien. ―
Bajé la mirada hacia mis manos y solo pude ver como por mis venas en lugar de sangre parecía que corría lava hirviendo, de hecho, ni siquiera me había percatado del ardor hasta que las vi, aunque claro, ese mínimo dolor no se comparaba en nada con el que sentí cuando toque el collar, con el que ella estaba sintiendo.
Mire el cristal rosáceo en las manos de mi hermano y vino a mi mente una sola cosa, esa joven mujer entre llamas era Genevieve, o, mejor dicho, era su alma y estaba sufriendo como nadie.
― ¿Cómo es que puedes tocarlo sin sentir lo mismo que yo? ―le pregunte a Seokjin.
―Exactamente, ¿Qué es lo que tu sentiste? ―respondió.
― ¿Hola? ―Damon se acercó a nosotros. ― ¿Quieren decirnos que es lo que sucede? Los normales no ladramos su idioma. ―Jin gruño y lo detuve antes de que pudiera decirle algo al vampiro.
―Pude ver el alma de Genevieve cuando toqué el collar. ―solté sin anestesia y mi mirada se dirigió a Nicholas.
― ¿Cómo así que la viste? Ella está bien, ¿Verdad? ―habló con rapidez mirándome con ojos llenos de esperanza.
―Ella... ―supe que no podía mentirle, no estaba en mi naturaleza, además de nada servía hacerlo, él la amaba y debía saber la verdad. ―Yo pude verla, pero con ella había fuego... y agonía. ―su rostro se transformó de inmediato, al igual que el de Sophie y Damon. ―Evie está sufriendo. ―
―Yo puedo sentirla en el collar. ―dijo Jin. ―Pero no puedo llegar a ver lo que tu viste y obviamente no la siento como tú lo hiciste. ―
― ¿Sentirla? ―pregunto Joseph confundido.

ESTÁS LEYENDO
Por Siempre, Amor
VampirSecuela de la historia "Antiguo Amor" perteneciente a la trilogía: SuperNatur-Love. Obra registrada bajo el Registro de Propiedad Intelectual con licencia Copyright de código: 2011045794708. Todos los derechos reservados. Queda totalmente prohibido...