Todos tienen un plan

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Narra Nick:

Me extrañé demasiado cuando volví a la habitación y la encontré vacía, no había rastros de Genevieve por ningún lado, así que me puse a pensar en los lugares a donde pudo haber ido y caí en la conclusión de que seguramente estaba en la habitación de Sophie para no quedarse aquí sola esperándome y que volvería en cuanto Joe llegara con ellas.

Me quite la corbata y la lance sobre la cama, hoy fue un día largo y solo quería descansar. Antes de quitarme el resto de la ropa y meterme a la cama, un ruido proveniente de la pequeña sala de estar en la habitación, me hizo ir a ver de qué se trataba.

Mi sorpresa fue demasiada al ver a Evie, un poco agotada y con la ropa completamente llena de sangre.

― ¿Qué sucedió? ―me acerque a ella para ayudarla, pero cuando levanto sus ojos hacia mí solo di un paso hacia atrás. ― ¿Qué has hecho? ―

―Cierra la boca. ―se acercó a mí con paso firme y me tomo por el cuello.

―Tú no eres Evie... ―sentí como si un balde de agua helada cayera sobre mí.

―Dije que cierres la boca, mi amor. ―vi como su rostro se trasformaba y sus colmillos surgían de su boca. ―Estoy tan enojada que te arrancaría el cuello, esta noche todo salió de mi control y es necesario que busque una solución antes de que tu idiota hermano venga. ―me miró fijamente a los ojos. ―Siéntate, no muevas ni un musculo y no hagas nada que me provoque. ―me soltó y yo solo pude obedecerle, así que me senté sin dejar de mirarla.

― ¿Cómo es que no me di cuenta antes? ―dije. ―Joseph me lo advirtió. ―

―Joseph es una patada en el trasero, tengo ganas de sacarle el corazón del pecho desde hace tiempo, pero ¿sabes porque no lo hago? ―no respondí y ella continuo. ―Porque esa bruja lo protege... Este cuerpo es fuerte y tengo todos mis poderes como antes, pero esa maldita bruja podría arruinarlo todo con un abracadabra. ―

―Es porque Sophie ya controlo esto una vez, ¿verdad? ―mencione ingenuamente.

―Quisiera decirte toda la verdad y aunque esa hermosa carita tuya me persuada para hacerlo, aun no estás de mi lado. ―se comenzó a quitar la ropa frente a mí y la lanzo al cesto de basura. ―Necesito tenerte de mi lado, mi amor. ―se acercó a mí y me acaricio el rostro.

Fue un gesto que en cualquier otro momento me hubiera enloquecido, tener a Evie semi desnuda frente a mí era una tentación, pero esta no era Evie, era una personificación diabólica de su madre. De repente sentí nauseas, ¿hace cuánto tiempo me acuesto con esta horrible versión de mi novia?

―Estos cinco minutos de honestidad fueron realmente maravillosos, pero debemos volver al montaje de siempre. ―se sentó sobre mis piernas y me sujeto de la mandíbula para así poder mirarme fijamente a los ojos. ―Olvidaras por completo lo que acaba de suceder, cuando llegaste a la habitación, me encontraste en ropa interior sobre este sillón y comenzaste a besarme porque te vuelvo loco. ―solo podía mirar sus ojos. ―Porque yo soy tu amada Genevieve. ―

Apreté los ojos y fruncí el ceño, me sentí completamente aturdido por un momento, pero cuando los labios de la mujer en mi regazo hicieron contacto con los míos reaccioné de golpe a lo que estaba pasando.

No comprendo como pude perderme en mis pensamientos tan de repente, por suerte mis labios actuaron con vida propia siguiéndole el beso a la hermosa mujer entre mis brazos. Acaricié su espalda y la recosté en el sillón para luego colocarme sobre ella.

―Evie... ―susurre bajando mis labios por su cuello.

―Si cariño, así es. ―sentí como sonrió.

Por Siempre, AmorHistorias para obsesionarse. Descúbrelo ahora