#56.

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— Trae a Kenma

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— Trae a Kenma. Si tu no lo educaste, yo lo haré.

Fue la única palabra que dijo aquel hombre, antes de darle la espalda a su hijo.

— ¡P-Papá no creo que sea necesario! — Su voz temblaba al hablar. — Hey..

Kuroo fue ignorado por completo.

Estaba claro de lo que iba a suceder, arreglar las cosas a golpes y abusos era la mejor solución, por lo menos, a los ojos de los alfas era así.

— Ni se te ocurra. — Habló el alfa de Kuroo.

No tengo otra opción, mi padre me matará si no lo hago.. necesito mostrar a Kenma como un omega ejemplar, del cual sentirme orgulloso.

Una discusión mental entre el alfa de Kuroo y Kuroo.

¡Es un omega del cual sentirnos orgulloso! es precioso, angelical, tiene una sonrisa hermosa, jamás nos ha sido infiel.. es el mejor omega del mundo.

Kuroo intentó ignorar las palabras de su lobo y simplemente se dedicó a ir por Kenma.

— Si vienes conmigo.. prometo jamás volver a tomarte fotos, ¿sí? pero ven conmigo.

Kuroo no le tenía miedo a nadie.. nadie más que su padre y Hinata, eran las únicas personas las cuales le tenía miedo y claramente no quería enfrentar a su padre quien poco a poco fue detestando más a Kenma por no ser un "omega perfecto" por ser un "omega desobediente".

Kenma simplemente aceptó, prefería ir y aguantar a él padre de Kuroo un poco, a seguir tomando esas fotos desnudas que tanto detestaba.

— Hola. — Hizo una pequeña reverencia ante el padre de Kuroo.

— ¿Ahora te haces el educado? — Soltó una pequeña risa, tomandolo del cuello.

— S-Suelte.. me.

Kenma entre cerro sus ojos, intentando soltarse de su agarre ayudandose de sus manos y a la vez, moviendo sus piernas, terminando por golpear su abdomen, un golpe muy débil a decir verdad, a penas molestó al alfa pero claramente, un omega jamás debía levantarle la mano.

Kenma fue azotado contra el piso luego de eso, intentó cubrir su cabeza antes de que esta chocara contra el piso.

— Mirarás lo que se debe hacer, Kuroo. Así dejas de ser tan estupido con este asqueroso y sabes que soy capaz de matarlo para que consigas otro.

Las miradas de ese hombre eran realmente frías.

— Si, padre. — Dió una última mirada a Kenma, quien intentó evitar mirarlo.

La ropa de Kenma fue rota al completo. El omega no suplicó que lo soltara, no en ese momento, solo que sus ojos demostraban todos sentimientos, le suplicaba a Kuroo con la mirada cada vez que recibía un golpe del hombre, le suplicaba cada vez que sentía su pene entrar y salir de él, cada vez que escuchaba su voz diciendo el que sería capaz de matarlo simplemente si volvía a desobedecer a Kuroo o a él, que eso volvería a suceder, que lo mataría a golpes, a violaciones si seguía así, debía mostrar orgulloso para esa familia, el no quería omegas imperfectos, debía obedecer ante todo y bajar la mirada cada vez que se le ordenaba algo. Tenía que cuidar su apariencia también, debía ser perfecta, sin ningún kilo de más, perfecto, perfecto, todo perfecto, EL OMEGA PERFECTO.

— Y-Ya.. por favor.

No recordaba cuanto tiempo llevaba ahí siendo golpeado y abusado, mientras veía a Kuroo estar sentado frente de el observando cada cosa, observando cómo su padre destrozaba el cuerpo de su omega.
Kenma no creía que esos ojos que lo miraban con tanto desinterés, eran los mismos ojos que desde pequeño le dijeron que el gustaba de Kenma, esos ojos que brillaban cada vez que lo veía, cada vez que pasaba tiempo con el.

— ¡Vamos a jugar! a la nieve, si si. — Sacudió su cuerpo.

— Está muy helado.. no no. — Arrugó su nariz, escondiéndose entre las sábanas.

— Tu nariz está rojita.. — Se escabulló entre las sábanas junto a Kenma. — Te ves bonito así rojito.

— Fueraa.

Kenma y Kuroo, 7 años de edad. Era invierno, estaba nevando y claramente Kuroo quería ir con el niño le gustaba para ir a jugar.

— No quiero jugar solito. — Lo abrazó con fuerza, lloriqueando.

— ¡Me voy a resfriar Kuroo! shu. — Le dió pequeños empujones, el contacto físico no era lo suyo.

— Entonces quedemosnos acostados y y y calentitos. — Mostró una gran sonrisa. — Tu mami dijo que nos quedáramos aquí acompañandote ya que ella saldría con tu papá.

— ¿Sip? — Rió con suavidad. — Okey.. quedemosnos ahí.

Luego, ambos se quedaron dormidos.

— ¡Kenma, Kenma, Kenma! — Fue detrás de el, lloriqueando. — Me golpeé mi dedito.

A Kuroo le gustaba la atención de Kenma, por lo cual solía fingir que se golpeaba simplemente para que Kenma le diera un beso en la zona golpeaba y así, "sanarlo".

— Ow.. pobrecito. — Tomó su dedo para así, dejar un suave beso en el lugar.

— Necesito más.. aún duele muchito. — Abultó sus labios.

Kenma simplemente besó ese lugar repetidas veces, hasta que al final Kuroo lo abrazó con fuerza, besando su mejilla.

— Te quiero mucho, Kenmita.. muy lindo, muy lindo.

Kenma actualmente no entendía..  ¿dónde había quedado ese Kuroo? lo extrañaba.

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un poco de Kuroo de pequeño ~ disfrutenlo!

buenop, buenas noches 💕💕 nis vemos en el próximo cap, chau chau

Un sentimiento de culpa.Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora