Los disparos se podían escuchar desde algunos metros, quizás algunos pocos kilómetros de distancia, pero al final, toda una lluvia de balas se escuchaba en una noche donde las bestias salían de cualquier dirección; en donde la muerte plago los alrededores de toda una instalación abandonada que ahora liberaba a las terribles criaturas que en ella habían, con el fin de eliminar a los testigos que vieron los secretos que yacían debajo la tierra, y que era un fuerte testimonio de lo que en aquel lugar se hizo hasta que las instalaciones fueron cerradas por un largo tiempo, hasta llegada la noche en donde los agentes de la B.S.A.A irrumpieron con gran facilidad.
— ¡Perfecto, un infectado menos! — Exclamó con algo de emoción la joven Rogers, quien había logrado matar con su pistola a un infectado que se aproximó a ella, y con ello, salvar la vida del médico Choi, quien estaba disparando a los Verdugos que se aproximaban a toda velocidad a él, con sus enormes armas en forma de hachas a la mano, y siendo elevadas por ambas criaturas, que sin emitir algun tipo de ruido, estuvieron a punto de partir a la mitad al joven hombre, de no haber sido por Piers, quien logró empujarlo, haciendo que él cayera junto al teniente, logrando así evitar sus trágicas y sangrientas muertes a manos de aquellos verdugos que alcanzaron a clavar sus armas en el suelo con gran fuerza.
— ¡Carajo, estuvo demasiado cerca! — Exclamó muy preocupado Choi, quien alcanzó a recargar su arma, luego de que su colega se quitara de encima de él, viendo al cabo de unos segundos, a las criaturas levantar sus armas mientras emitían un grave e intimidante rugido, provocando que ambos agentes tuvieran que retroceder por propia seguridad, aunque los verdugos estuvieran comenzando a acercarse a pasos intimidantes a ambos hombres, quienes tomaron sus armas y comenzaron a disparar a las enormes criaturas, en un intento por hacer que se detuvieran, aunque después de unos segundos se dieron cuenta que eso no sucedería.
Como si alguna fuerza mayor escuchara las suplicas internas de bos hombres, el sonido de un disparo, y el potente impacto de una bala que perforó las cabezas de ambos monstruos por sus lados derechos, haciendo que los verdugos cayeran en dirección frontal, provocando que ambos agentes tuvieran que hacerse a un lado si querían evitar ser aplastados por los pesados cuerpos de dichos seres abominables.
Cuando ambos agentes se levantaron, vieron a Woods aproximarse con su arma en mano, y mostrando una sonrisa que muy pocas veces podía enseñar.
— Choi, Nivans, deberán invitarme dos tragos cuando salgamos de este maldito sitio — Ambos hombres rieron, pero de todas maneras asintieron con la cabeza, pues debían de una forma u otra, pagarle a su querida amiga por haber salvado sus vidas. Pero antes de que ellos pudieran responder, Rogers les aviso que los verdugos se estaban levantando, por lo que era necesario alejarse antes de que las cosas empeoren drásticamente, y con ello, un rotundo problema nuevamente se forme.
— ¡Mierda, vámonos de aquí! — Mencionó en voz alta la mujer, quien disparo a uno de esos seres, quien cayó nuevamente al suelo mientras el otro se levantó y tomó su arma, para luego empezar a emitir un rugido más grave y tenebroso, dejando en claro lo molesto que estaba ese monstruo, además de dejar en claro sus intenciones asesinas.
— ¡Woods, sal de aquí, yo te cubro; ve con Piers y Nathan! — Fue lo que Gordon mencionó en voz alta, tomando por sorpresa a la francotiradora que hacía mucho tiempo conocía.
La fémina, tomando la palabra de su amigo y colega, se retiro rápidamente, mientras disparo cinco veces ala verdugo, quien se acercaba de forma imponente y con intenciones de matar a aquella mujer castaña, que echo a correr una vez supo que no podría derrotar a ese miserable que se siguió acercando hasta que Gordon, con su fusil en mano, disparo contra la bestia, provocando que este nuevamente rugiera con más furia, pero eso no hizo retroceder al hombre, quien siguió disparando, mientras el verdugo se acercaba, alzando su arma mortal, que al cabo de unos segundos, uso para intentar partir a la mitad a aquel hombre, quien logró evitar una muerte segura, mientras recargaba y volvía a disparar contra ese imponente ser. La victoria no estaba garantizada, al menos no para él.
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MÁS QUE AMIGOS (NIVANFIELD)
FanfictionLa amistad a prevalecido desde hace mucho tiempo, incluido en situaciones de alto riesgo como lo han sido las guerras, desde hace mucho tiempo. Pero incluso cuando la amistad prevalece, es inevitable que otros sentimientos nazcan, como lo es el amor...
