Capítulo Veintiocho: Incluso si todo empeora... nada puede ser peor.

59 3 2
                                        

Aún cuando la situación pudiera ser terrible, Piers se alegraba de haber finalmente encontrado a su hermana en su lugar de trabajo, además de cerciorarse que estuviera bien.

Sin embargo, un sonido en el piso de arribo ocasionó que el castaño fuera a revisar. Sin embargo, el capitán Redfield lo detuvo, diciéndole que él lo iba a acompañar, pues él no iba a permitir que fuera sólo a explorar; siendo algo por lo que Nivans no objeto, ya que lo que menos quería era discutir con su superior.

Aunque antes de ir a la planta superior, la energía eléctrica del local regresó, permitiendo que todo se pudiera ver con más claridad, y que permitió a la hermana del teniente ver con más detalle a las dos figuras pequeñas que estaban detrás de su hermano, logrando reconocerlas como las hijas de la familia Davenport, causando cierto desconcierto en ella, por lo que de inmediato ella preguntó acerca del paradero de los padres de las niñas. Lo que provocó que al instante, la pequeña Lisa dijera con un tono de voz apacible — Papá está desaparecido, pero mi mami volvió y nos cuida a Rosé y a mi — Dicho eso, fue que Kelly entendió que lo más probable, era que los padres de las niñas estuvieran muertos, y que, debido al cierto parentesco que su hermano tenía con la difunta señora Davenport, pues ella tenía el pelo corto como la de un chico; de un color castaño casi rubio, además de tener una complexión algo delgada, producto del ejercicio que hacia; además de que la mujer fue una de una estatura alta.

Fue entonces que Kelly se acercó a la pequeña, quien estaba abrazada a la pierna de su hermano, que estaba intentando quitarla, ya que él debía investigar lo que en la planta alta había. Para luego de acercarse, ella se agachó y le dijo con una voz tranquila — Hey Lisa, ¿me recuerdas? ¿no? Soy Kelly, tú vecina — La pequeña asintió con la cabeza, para después la mujer de igual pelo castaño seguir hablando — ¿Qué te parece si vamos al mostrador y escoges el postre que más te guste? Ya que quiero decirte algo — Fue entonces que la niña aceptó, para luego la mujer ponerse de pie y extender su mano a la niña, quien alzó su mirada en busca de una respuesta del hombre, quien al bajar su mirada y encontrar el da la infante, este dio su consentimiento para que ella fuera a buscar su postre. Por lo que de inmediato Lisa tomó la mano de la joven mujer y fue con ella a buscar su postre, dando la oportunidad al teniente y al capitán de subir, mientras sus dos compañeras se quedaban en la planta baja a revisar que no hubiera ningún enemigo oculto, o alguna sorpresa inesperada.

Una vez la pareja de hombres logró subir al piso de arriba, ellos vieron, gracias al regreso de la luz, que el lugar era un completo desastre, y que además habían varias manchas de sangre, junto con muchas marcas de arrastre, lo que puso en alerta...

¡Ay! Esta imagen no sigue nuestras pautas de contenido. Para continuar la publicación, intente quitarla o subir otra.


Una vez la pareja de hombres logró subir al piso de arriba, ellos vieron, gracias al regreso de la luz, que el lugar era un completo desastre, y que además habían varias manchas de sangre, junto con muchas marcas de arrastre, lo que puso en alerta a los hombres, quienes alzaron sus armas una vez vieron la imagen grotesca.

Pero al ir recorriendo el lugar con cuidado, Chris no pudo evitar ver a su compañero, quien seguía inspeccionando el área, lo que provocó que él sonría de lado, debido a que para Redfield, Piers seguía siendo muy bonito aún estando de espalda. Sin embargo, su sonrisa pronto se torno una mirada larga y triste, pues recordó algo que el castaño le dijo hacía un breve tiempo, más en específico, durante los sucesos anteriores a cuando ellos tuvieron sexo. Y era algo que en verdad le vino a la mente, luego de que pudiera ver al castaño distraído.

MÁS QUE AMIGOS (NIVANFIELD) Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora