Advertencia: Este capítulo contiene contenido +18.
Mientras Piers caminaba por los pasillos de el hotel, trataba de calmar sus pensamientos, pues desde que sucedió el encuentro con su capitán, sus pensamientos estaban bastante fuera de control, ya que él no podía pensar en lo bien que se sentía al estar nuevamente entre los brazos de su capitán, además de poder sentir su cálido pecho. Pero por ahora debía mantenerse concentrado en saber cual sería la información que se le sería dado junto a sus demás compañeros, pues por la actitud de su amiga, quizás sea algo muy malo, aunque eso pronto lo iba a descubrir.
Cuando llegó a la sala de reuniones, unos breves minutos más tardes, su querida amiga Lizzie, el capitán Antonov, la agente Katherine y la propia Jill Valentine, junto otros dos hombres se encontraban presentes y charlando sobre algunos asuntos de los cuales nunca pudo enterarse, pues al entrar, todos ellos callaron, para luego la agente Katherine, quien estaba sentada con los brazos cruzados; se levantó de su asiento con una gran sonrisa, diciendo — Oh Piers, es bueno que finalmente llegaras, pues está junta no podría iniciar sin ti — Dicho eso, la fémina invitó al joven hombre a tomar asiento, mientras ella se dirigía a los otros hombres, quienes se mostraron serios en todo momento, para que tomen asiento y puedan dar inicio con la junta.
Pero justo cuando Piers estaba por sentarse, él recordó algo que Woods le dijo anteriormente, por lo que de inmediato mencionó a todos los presentes — ¿No se supone que debemos esperar a mi capitán? Pues tanto él como yo fuimos avisados para que estemos aquí — Hubo un silencio incómodo por unos segundos hasta que Antonov le respondió con una mirada fría y sería — El capitán Redfield me informo que él se va a ausentar en está reunión, pues parece que debe atender algo importante que le impide reunirse con nosotros — Piers entendió lo que le fue dicho, pues de pronto asintió con la cabeza, para luego sentarse, y con ello, dio por iniciada la junta.
Mientras tanto, en el bar del hotel, el capitán Redfield tomaba unos tragos junto al resto de los miembros de Delta, quienes no fueron informados sobre la junta, y quienes disfrutaban de su descanso en el bar.
Sin embargo la joven Sara, quien estaba a unos asientos de el capitán Redfield, observó que él tenía algo, pues el hecho de verlo tomar sin cuidado, añadiendo que tenía un semblante triste o cuando mucho, distraído, ocasionaba que al menos ella tenga cierta curiosidad por saber lo que le sucedía, pues el ambiente del lugar era uno bastante alegre y muy agradable, cosa, que se contrarrestaba al estar cerca del ahora, no tan imponente hombre.
Fue entonces que ella se acercó con dos copas de brandy, para después hacer saber de su presencia al decir un simple y agradable «hola capitán», logrando captar la atención de aquel hombre, quien saludo con un ademán de su mano derecha, para luego girarse y seguir bebiendo el vaso de vodka que le fue entregado por el barman, causando que la intriga y curiosidad de la mujer aumente, por lo que ella dejó a un lado las copas y se sentó al lado derecho de el capitán, quien le recomendó seguir disfrutando del momento, lo que era un indicador de que ella debía dejar solo a su superior, aunque ella prefirió no hacerlo, pues en menos de diez segundos ella le mencionó al hombre — Capitán, se que no me debo entrometer en sus asuntos pero, usted no se ve bien, y eso me llama bastante la atención — El hombre rió ante lo dicho por la joven mujer para después seguir tomando la bebida alcohólica, sin tratar de hacer algún tipo de contacto con ella, aumentando la gran curiosidad e intriga de la mujer.
Por su parte, Redfield le respondió sin mirarla — Verás Rogers, hay cosas que es mejor no decir y no saber, por algo tan simple como lo es: espacio personal — La chica rió para después decirle al hombre, mientras lo observaba — Se bien que hay secretos que es mejor guardar, señor, pero yo creo fielmente que es mejor sacar lo que daña y hiere, para estar mejor. Y lo digo por experiencia propia, señor — Fue entonces que Chris dejó de tomar su bebida y comenzó a recordar los momentos previos a su llegada al bar, siendo el rostro de desilusión de Piers y sus palabras que aún le retumbaron en su mente, pues había algo en lo que él tenía cierta razón, y era que ciertamente a él no le atraían los hombres, aunque cuando conoció a Nivans, se puede decir que eso cambió, y el que lo pudiera haber reconocido tardó un tiempo más hasta que supo que lo que sentía por su mejor amigo eran sentimientos de amor genuinos, pero que, tras una notable reputación en la organización, ocasionaron que su amigo se haya dejado influenciar por esa reputación; provocando que Chris nuevamente empezara a tomar una vez que le hizo una señal al barman para que le llene por completo su vaso.
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MÁS QUE AMIGOS (NIVANFIELD)
Fiksi PenggemarLa amistad a prevalecido desde hace mucho tiempo, incluido en situaciones de alto riesgo como lo han sido las guerras, desde hace mucho tiempo. Pero incluso cuando la amistad prevalece, es inevitable que otros sentimientos nazcan, como lo es el amor...
