Capítulo cincuenta y uno: Nueva lucha.

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Redfield caminaba con prisa por un largo pasillo, siendo seguido por el resto de su equipo, quienes mantenían silencio absoluto para evitar molestar o incomodar a su capitán, puesto que él tuvo que ver hacia instantes a su amado novio en un tratamiento delicado, mismo al que Lizzie fue sometida.

A pesar de eso, no se podía negar que el resto de agentes de la B.S.A.A estaban corriendo en la misma dirección que el equipo, siendo en este caso, la zona de evaluación de daños y el área de atención médica de emergencia, mismos que estaban siendo reportados como atacados por fuerzas hostiles.

Pero antes de que lleguen, una agente femenina se puso delante de ellos, sosteniendo dos cajas de metal de color gris, agarrados por sus dos manos.

— Equipo del capitán Redfield — Dijo la mujer en tono autoritario — El agente Stewart les manda estos obsequios para que tengan un buen desempeño en la lucha — Y sin más, la mujer de cabello negro dejo en el suelo ambas cajas, mientras chasqueaba los dedos de su mano derecha, haciendo que otros agentes, con las mismas cajas, se acerquen al equipo y las dejen en el suelo.

— Estaremos ganando tiempo. No se tarden, quieren — Dijo por último la mujer, mientras se dirigía junto con el resto de agentes a la lucha.

— Me pregunto cuantos agentes habrán aquí abajo — Mencionó sorprendida Rogers, mientras se agachaba a abrir una de las cajas metálicas.

— Entre más, mejor — Contesto Choi, replicando la misma acción que su colega.

No obstante, Chris se agachó y abrió ambas cajas, llevándose al sorpresa de encontrar munición en estás, lo cual le hizo sonreir, para luego comenzar a tomar varios cartuchos de bala ya llenos, mientras que el que tenia su arma, la quitaba de este misma y, a continuación, comenzaba a cargarla de balas, para minutos más tarde la introduzca en su arma y se levante.

— ¡Andando equipo! — Comentó con un poco de voz alta el hombre, por lo que el resto del equipo no hizo más que obedecer.

Por suerte para ellos, ya habían cargado municiones y estaban listos para ir a luchar.

Al llegar a la entrada del área de evaluación de daños, los agentes podían escuchar varios disparos provinientes del interior, además de algunos gritos procedentes de los agentes, y algunos gruñidos y gritos agudos de los infectados, además que se...

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Al llegar a la entrada del área de evaluación de daños, los agentes podían escuchar varios disparos provinientes del interior, además de algunos gritos procedentes de los agentes, y algunos gruñidos y gritos agudos de los infectados, además que se escuchaban los inconfundibles gritos de los lickers.

— Genial, los malditos lickers otra vez — Comentó con fastidio Jill, pues a ella no le agradaba en lo más mínimo tener que luchar contra las bestias sin piel.

Chris, ignorando lo comentado por su amiga, decidió pensar con rapidez en una idea para ayudar a quienes pudiera y al mismo tiempo, matar a la mayor cantidad de hostiles posibles.

Y por suerte, la idea no tardó en llegarle, pues al instante él le dijo a Jill que ella, Choi y Chambers fueran a la derecha, proporcionando fuego de cobertura para los agentes y para él y Rogers, quienes ayudarían a los heridos a llegar a la salida y eliminar a los hostiles que puedan. Esta idea, si bien no le agradaba a Valentine, sabía que era lo mejor que se podía hacer, considerando que dos efectivos estaban siendo tratados quirúrgicamente.

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