Cap. 46 +

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Lo único que lograba escucharse dentro de las cuatro paredes de la habitación, era aquél choque entre nuestros cuerpos y los gemidos desesperados de nuestras bocas.

Con ayuda de sus manos, lograba dar unos cuantos sentones sobre su regazo y debido a la fuerza que ejercía jeon contra mis piernas... su miembro tocaba ese punto cada vez más profundo.

Sus manos abandonaron mis cuerpo para sujetarme de la correa sobre mi cuello y de un sólo halón, me atrajo hacia él con autoridad y empezó a besar mis labios con la misma intensidad de antes.

Ambos jadeabamos contra la boca del otro y llegó un momento en el que sentí como mis lágrimas empezaban a deslizarse por mis mejillas.

Nunca creí que fuera posible que alguien lagrimeara debido al placer, pero gracias a jeon... estoy descubriendo cosas de mí mismo que antes no sabía.

Soy un masoquista cuando se trata de él.

Justo cuando estaba sintiendo una gran corriente entre mi vientre, sentí como los movimientos de jeon habían cesado provocando que el placer desapareciera poco a poco. Miré en su dirección confundido esperando alguna respuesta de su parte, pero este solo se había levantado del sillón sin decir una palabra.

Por lo que también hice el intento de levantarme, pero cuando menos me lo esperaba... jeon me había sujetado de las caderas provocando que mi pecho callera sobre el espaldar del mueble y de un momento a otro se introdujo en mí interior para empezar a embestirme con rpalabra.

Aquél leve cosquilleo que había sentido hace unos segundos, había regresado nuevamente... pero ahora era mucho más intenso que antes y solo sentía como si me estuviera apunto de orinar, justo como la última vez.

[ Jungkook ]

Al tomar a kim de esa manera tan desprevenido, había sido mucho más placentero de lo que podría haber imaginado. Sus gemidos ahora eran mucho más sonoros y agudos, mordía y apretaba el espaldar del mueble y yo solo podía disfrutar ante la viva imagen de este ángel.

Su hermoso y esponjoso cabello de color menta se movía al contrario de mis movimientos, y llegó un momento en el que su cuerpo también se movía por boluntad propia. Sus piernas se extendían a sus costados con cada estocada, permitiéndome ir cada vez más y más profundo en su interior.

Mis pensamientos estaban totalmente nublados, lo único en lo que podía pensar era en sus gemidos y los pequeños sollozos que se escuchaban de sus labios.

— Me gustas tanto... — dije entre jadeos.

Escuché una pequeña risilla de su parte y sujeté de su melena para poder tener mayor control sobre él. Mis estocadas contra sus nalgas aumentaron al igual que nuestros gemidos... Kim masturbaba de su propio miembro mientras inclinaba su espalda hacia abajo para darme mayor acceso a su cuerpo y yo no podía seguir conteniendome con la imagen frente a mis ojos.

Apoyé una de mis rodillas sobre el mueble, sin dejar de penetrarlo. dejé que mi saliva cayera justo en su entrada y deje unos cuantos besos sobre su espalda mientras lo azotaba con fuerza.

Ahora las estocadas eran más lentas, pero con mayor fuerza e iban cada vez más profundo.

No podía pensar en otra cosa más que golpearlo fuertemente, hacerlo gritar hasta ver como ñas lágrimas corrían de sus ojos.

— ¿Ya mencioné que me encanta follarte? — pregunté tras una estocada — me fascina lo manejable que puedes llegar a ser en la cama... — sonreí ligeramente al ver como sus piernas empezaban a temblar ante mis palabras — si que sabes como disfrutar del sexo.

DIFERENCIAS - kookv  ( COMPLETA )Donde viven las historias. Descúbrelo ahora