Cap. 54

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Jungkook se levantó del suelo, sacudió el polvo de sus pantalones y cuando planeaba dirigirse hacia el baño para poder ducharse, se paralizó al verme parado casi frente a él mientras lo observaba en silencio.

— Volviste... — dije casi entre susurros, pero siendo algo entendible para jungkook ya que estaba los suficientemente cerca como para escucharme.

— Mi niño... ¿por qué estás llorando? — preguntó preocupado.

Coloqué mi mano derecha sobre mi mejilla para comprobar las palabras de jeon y me sorprendió ver que no mentía... realmente había estado llorando sin siquiera darme cuenta.

Para cuando abrí los ojos a la realidad, ya me encontraba acorralado entre los fornidos brazos de jungkook... quien me abrazaba con fuerza y acariciaba de mi cabeza lentamente.

— Prometí que volveríamos a estár juntos... — se alejó lentamente, colocó sus manos sobre mis mejillas y me miró a los ojos detenidamente — ya te lo dije, siempre cumplo con mis promesas — sonrió al ver como mi expresión había cambiado a una peor.

Antes estaba intentando contener las lágrimas, pero ahora me veía como un niño tratando con mocos mientras lloriqueaba por su dulce favorito...

En ese caso, jeon viene siendo ése dulce.

— Maldito... pensé que morirías y que tu promesa se quedaría en el vacío, que me quedaría toda la vida esperando por tu regreso... — apreté con fuerza de su cuerpo y me aferraba cada vez más a sus brazos mientras me quejaba de pot su ausencia — creí que moriría viudo y para colmo me iría de este mundo estando marcado por tí — golpeé levemente su pecho y este se quejó sin borrar aquella resplandeciente sonrisa de sus labios.

— Entonces... ¿estás diciendo que si fuera a morir, no permitirías que otro idiota te vuelva a poner las manos encima y que esperarías toda una vida por mi regreso? — preguntó burlón, con intención de molestarme.

Me molestó un poco que en pocas palabras me restregara en la cara que lo extrañaría aún estando muerto... ( cosa que dije yo indirectamente sin darme cuenta )

Pero ya no podía decír o hacer algo al respecto... fui yo quien abrió su bocota parlanchina.

— Tenías que quedarte por ahí y no volver más, alfa tonto... — hice el intento de sacarme de su agarre, pero este negaba a dejarme ir y volvió a acercarme a él... sólo que esta vez nuestros labios estaban a unos cortos centímetros del otro.

— Eres un lindo cachorrito fiel... — acarició mi cabeza como si estuviera acariciando a un perro — con tus palabras ya tengo en claro que puedo confiar en tí con los ojos cerrados — se acercó lentamente hasta mi oreja y susurró aquél apodo que tanto me gustaba... — mi niño de ojitos azules.

Al escuchar ese apodo, sentí como mi corazón latió con mayor fuerza... no podía ocultar la sonrisa en mis labios, mucho menos que estaba feliz por su regreso y que ni siquiera me molestaba en disimular que lo había extrañado.

No tengo por qué esconder
lo que siento por él.

Las manos de jeon se posaron sobre mi cintura, para luego atraerme hacia él evadiendo por completo el espacio personal del otro y pegó su frente con la mía mientras olfateaba levemente de mi aroma.

— ¿Me das un besito? — susurró contra mis labios.

Juraba que mi corazón daría un brinco de lo fuerte que estaban mis latidos y no dudó en que el se haya dado cuenta de que me encontraba nervioso.

Es raro admitirlo, pero no se
puede negar algo que es obvio.

Es decir... no habíamos tenido este tipo de acercamiento frente a sus amigos, a excepción de aquél momento en el que me senté sobre sus piernas por querer joderle la existencia a su ex novia.

DIFERENCIAS - kookv  ( COMPLETA )Donde viven las historias. Descúbrelo ahora